EN PRIVADO

Muuuy amigos, pero rompieron
Deja las paredes, ¡si las
 almohadas hablaran! Florestán
El miércoles por la noche, en Tercer Grado, el doctor Leopoldo Gómez me preguntaba si la ruptura de la alianza PRI-Panal beneficiaba electoralmente a Enrique Peña Nieto o no.
Y le respondí: en una elección como la presidencial de 2006, en la que la diferencia entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador fue de .56 por ciento, sí; en la que se avecina el 1 de julio, donde los priistas auguran una ventaja superior a 12 por ciento de los votos, no. Es más, aún no entiendo, como apunté en su momento, el que el PRI hubiera valuado al Panal con cuatro senadurías y 24 diputaciones federales.
Y me fui a los datos.
En julio de 2006, el candidato presidencial del Panal, Roberto Campa, obtuvo 401 mil 804 votos, el .96 de la votación total. ¿Esa sería su aportación al PRI este 1 de julio?
Sin embargo, los candidatos de ese partido al Senado sumaron un millón 688 mil 198 votos, 4.05 por ciento de la votación total, y en la Cámara de Diputados, un millón 833 mil 476, 4.54 por ciento del total.
Esto último es fundamental para el partido de Elba Esther, pues el porcentaje que se exige a los partidos para seguir siéndolo es 2 por ciento de la votación a diputados, que duplicó fácilmente asegurando presupuesto y prerrogativas del IFE.
¿Qué es lo que provocó ese voto diferenciado? Básicamente la instrucción de La Maestra a los suyos: vamos por el registro del partido, voten por los candidatos del Panal al Congreso y por Calderón a la Presidencia.
No se puede determinar si los maestros que no votaron por Campa lo hicieron por otro candidato. Pero sí la diferencia de 4 a 1 y el peso que esa decisión tuvo en el triunfo panista por apenas el .56 por ciento.
Por eso, de creer lo que los priistas afirman, que en julio ganarán la Presidencia por más de 12 por ciento, ¿para qué pagar el costo del voto panalista al precio de hace seis años?
Porque eso fue lo que hicieron y ya deshicieron.
Pero dicen que quedaron muy, pero muy amigos.
Sí, cómo no.
Retales
1. TODOS. Davos reúne en esta edición al presidente Felipe Calderón, al ex presidente Ernesto Zedillo y a Enrique Peña Nieto, a los que se suma hoy Marcelo Ebrard. Cada uno en su nicho y Zedillo hablando con todos;
2. TACONES. Alejandra Barrales ya reconoció, aunque no le levante la mano a Miguel Ángel Mancera como candidato del Movimiento Progresista al Gobierno del Distrito Federal. El operador fue Marcelo Ebrard; la vía, un escaño, y
3. DESMEMORIA. René Bejarano ya fue inscrito como candidato a diputado federal y Dolores Padierna, su esposa, como candidata al Senado. Y critican que Elba Esther apunte a su hija y a su yerno. El poder los hace iguales.
Nos vemos el martes, pero en privado.

Cambiar a versión mobile