SUBE A 11 EL NÚMERO DE MUERTOS TRAS DERRUMBE DE EDIFICIOS EN RÍO DE JANEIRO
Río de Janeiro • Los socorristas luchaban contra el tiempo el viernes para hallar sobrevivientes entre las ruinas de tres edificios colapsados en el centro histórico de Río de Janeiro, de donde han sido retirados once cuerpos mientras sigue la búsqueda de al menos 15 desaparecidos.
Las tareas de rescate se llevan a cabo de manera ininterrumpida desde la noche del miércoles, cuando las tres construcciones, de veinte, diez y cuatro pisos, colapsaron casi de manera simultánea por causas todavía no determinadas.
Los bomberos esperan concluir las labores de búsqueda entre la noche del viernes y la mañana del sábado “para minimizar el sufrimiento de las familias”, según dijo el coronel Ronaldo Alcántara, subcomandante del cuerpo de bomberos de Río de Janeiro.
El balance oficial a las 16:00 hora local (18:00 GMT) era de 11 muertos, siete de los cuales fueron hallados el viernes.
“Han sido recuperados 11 cuerpos, cuatro hombres y cinco mujeres. Los otros dos no han sido identificados”, indicó a la AFP una fuente de los bomberos.
Asimismo, las autoridades manejan una lista de al menos 15 desaparecidos, que varía conforme se encuentran nuevos cadáveres.
La posibilidad de salvar vidas se reduce con las horas. “Me gustaría decir lo contrario, pero el chance es bajo. Teníamos expectativa de encontrar personas con vida porque no hay lodo, pero la situación está difícil”, indicó el secretario de Defensa Civil, Sergio Simoes.
“Corremos contra el tiempo. Yo trabajo con un margen de 48 horas. Ese es un plazo que me estoy imponiendo para cerrar las búsquedas”, añadió.
Doce de los desaparecidos habrían estado en un aula en el sexto piso del edificio Liberdade, el más alto, donde, a la hora del incidente, se dictaba un curso de formación profesional en una empresa de informática.
“Finalmente entraremos en la parte donde creemos está el mayor número de cuerpos”, indicó Simoes. Nuestra expectativa es que en este punto encontremos un número significativo de personas”, agregó.
Unos 390 hombres forman parte de las labores de rescate, entre ellos un contigente que trabajó en Haití durante el devastador terremoto de 2010.
En la zona, una humareda sigue emanando desde los escombros: es un foco de incendio que aún no han podido controlar los bomberos pues “no hay como llegar ahí”, señaló Alcántara.
En el Concejo Municipal de Río de Janeiro, próximo al lugar del siniestro, las familias continúan reunidas esperando noticias de sus seres queridos. De los ocho cuerpos encontrados, cuatro ya fueron reconocidos por familiares.
Este viernes fueron enterrados los cuerpos de dos de las víctimas: Celso Cabral, de 46 años, sepultado con aplausos en un cementerio de la vecina ciudad de Niteroi, y Cornélio Ribeiro Lopes, un vigilante de 73 años.
Las autoridades aún no han establecido la causa del desastre, aunque la tesis que más cobra fuerza es la de un problema estructural. Testigos indicaron que en el edificio más alto se hacían remodelaciones en dos de sus pisos.
“Ninguna de las dos obras tiene registro en el CREA”, el Consejo Regional de Ingeniería de Río. “La última reforma de la que teníamos registro fue en 2008.
Entonces, esas dos obras para nosotros son irregulares”, señaló Luis Antonio Consenza, funcionario del CREA.
El problema estructural “pudo ser provocado, no por estas obras que estaban siendo hechas ahora, sino por la sucesión de obras que se han venido haciendo (…) que pudo modificar el modelo original”, precisó.
Con todo, la alcaldía aclaró que las obras en el interior de un edificio no requieren autorización de las autoridades sino del condominio. La policía civil y el CREA iniciaron una investigación para determinar las causas del siniestro.
Actualmente, el centro de Río es sometido a grandes trabajos de remodelación con miras al Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.
En octubre pasado, también en el centro de Río de Janeiro, tres personas murieron y 17 quedaron heridas en una explosión causada por una fuga de gas en un restaurante.





