CHIAPANECO DE NACIMIENTO, QUERETANO POR DECISIÓN

Coleccionista de rostros

Mario Carranza Actualizada 17/03/2016 a las 13:14    
Coleccionista de rostros.  Santiago Boldó

Coleccionista de rostros. Santiago Boldó

A mí lo que más me gusta de la pintura es precisamente pintar. Es lo más valioso. No el cuánto va a costar o cómo va a quedar. Lo más importante para mí es el proceso, no tanto ver el producto final. Entretenerme, enojarme porque no me sale: eso es lo valioso”. Así de directo es Santiago Boldó, chiapaneco de nacimiento, queretano por decisión, y quien por medio de trazos sencillos hilvana una carrera digna de admirarse, acogida en una verdadera “colección de rostros” en el Museo Almendra Roja, ubicado en el número 55 de la Avenida 5 de Mayo. “Quiero hacer algo grande”, remata. En pleno Centro Histórico, mientras los puestos de artesanía dejan paso a la música de los pequeños bares, Santiago Boldó narra que su relación con los oleos dio inicio cuando infante, todo gracias a su tía Kiki, también artista. “Ella sirvió como gran fuente de formación”, cuenta en entrevista con PLAZA DE ARMAS, El Periódico de Querétaro, el joven egresado del Tec Regional (ITQ). Evoca entonces que a los 18 años de edad fue cuando maduró su interés por las artes plásticas, de forma que decide tomar cursos de serigrafía y “dibujar a menor escala”, casi como un experimento. Prisma de posibilidades Para cuando llega a la universidad, el dibujo queda rezagado a las páginas finales de sus cuadernos, por lo que Boldó se toma en serio la vocación hasta sus últimas consecuencias. Con la carrera terminada y el título de arquitectura en el bolsillo, deja su profesión. Ahora es en un bar terraza, ubicado en el corazón de la ciudad, donde el joven encuentra el tiempo necesario para pintar gracias una fuente de inspiración única y que le distiende oportunidades por seis horas consecutivas: caras. Señas particulares, expresiones, rasgos, facciones, párpados, labios, narices, comisuras… Santiago reconoce que una de sus principales aficiones son los rostros, de los cuales, confiesa “a veces abuso”. Y es que poco a poco, un garabato de Boldó trae impregnado los purísimos y transparentes pliegues de cada comensal que lo visita, y de esas musas brota una luz silenciosa que todo lo desnuda a pinceladas. “Podríamos decir que las pinturas que realizo son figurativas, coloridas, pero más que nada de personajes”, cuenta el joven de 32 años. Cartas sobre la mesa, el pintor recuerda a los “gigantes del bastidor” que lo impulsaron a seguir adelante con carrera, aquellos artífices que le inspiran y que le sirven de influencia, destacándose Jaime Goded, artista de San Miguel de Allende, y Pablo Picasso. Del maestro Picasso, Santiago no oculta su admiración, y de sus enseñanza hoy tenemos 268 obras que tienen firma chiapaneca, talento queretano y apellido Boldó.

Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.





(*) Campo obligatorio


Twitter
Envía tu mensaje

Todos los derechos reservados. MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. es la propietaria y/o licenciataria de los materiales publicados en este sitio.

De no existir previa autorización por escrito, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos, particularmente en algún otro sitio de internet o medio impreso, el uso de los contenidos de este sitio es solamente personal, quedando estrictamente prohibido un uso diferente a este.