CLASIFICADO COMO EL “PENACHO DE CUAUHTEMOC”

Localiza mexicano octava pieza prehispánica de arte plumario mexicano

NOTIMEX Actualizada 12/07/2016 a las 10:40    
.  FOTO: AGENCIAS

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De procedencia prehispánica solo se conocen en el mundo siete objetos de arte plumario, pero recientemente fue localizado uno en el Museo de Quai Branly, el cual fue clasificado como el “Penacho de Cuauhtémoc”, y que por varias razones es único en su tipo.
Así lo describió Miguel Gleason, mexicano que se ha dado a la tarea de localizar objetos de valor histórico y/o artístico en Europa -tarea que en el futuro piensa realizar en Estados Unidos y Canadá-, de la cual ha publicado dos libros y que por primera vez lo da a conocer a México.
En entrevista con Notimex, primera que ofreció en México sobre el tema, el autor de los libros “México en Europa” y “México insólito en Europa”, afirmó que esta pieza es “muy impresionante y bonita” y sobre todo la “más importante, más insólita y más desconocida” de las que hay en el viejo continente.
Aclaró que tiene dudas de que sea en realidad el penacho de Cuauhtémoc, pero independiente de ello guarda ya gran relevancia porque se trata de un objeto de arte plumario de procedencia prehispánica, de los cuales a la fecha solo se conocen siete, y de ellos solo dos se encuentran en México, los otros están en Europa, entonces sería el octavo en su tipo.
De esos objetos en el viejo continente, precisó, uno es el “Penacho de Moctezuma”, un chimalli (escudo) y un abanico, que se halla en el Museo de Etnología de Viena, Austria, y dos escudos más de estas características están en Stuttgart, Alemania.
Sobre los objetos de arte plumario hechos por las civilizaciones antiguas que se hallaban en México, uno es un chimalli que también estaba en Europa, pero que regresó al país cuando Maximiliano de Habsburgo fue emperador mexicano y que actualmente se encuentra en el Castillo de Chapultepec.
El caso del llamado “Penacho de Cuauhtémoc” es parecido al anterior, pues se hallaba en Europa y Maximiliano lo trajo a México, pero cuando el emperador fue fusilado en el Cerro de las Campanas el objeto se perdió y años después fue vendido por un indígena a un coleccionista francés, y entonces viajó al país galo.
Se trata de Eugene Boban, quien lo registró así: ”Objeto que le perteneció al último emperador de México Cuauhtemoctzin, ofrecido a Maximiliano por el emperador de Austria para el Museo Nacional de México”.
Mientras que Ernest Hamy, precursor y fundador del primer Museo de Etnografía de París, y quien se hizo del penacho a través de Boban y de Alphonse Pinart, otro coleccionista y expedicionista, reconoció a la pieza como un penacho y apuntó que perteneció “a la víctima de Cortés, Guatimozin”, continuó.
Al respecto, dijo que cuando lo vio por primera en el Quai Branly quedó sorprendido, porque era muy distinto a como se lo había imaginado, pues lo esperaba de la talla, el tamaño de un sombrero y no es así, es mucho más pequeño, de apenas 28 centímetros totalmente extendido.
Su estructura central, un círculo, es de 8 centímetros y medio con una doble cruz de madera en el centro que le da fuerza para resistir todo el peso. Excepto esta, toda la pieza es de arte plumario, plumas de aves que no se tienen identificadas y que están entretejidas para formar flores incluso con sus pistilos, destacó.
Se trata de alrededor de 200 flores de diferentes colores y de un objeto también pequeño, al parecer un ave, quizás un colibrí, que caen de toda el área de la estructura central y que tienen movimiento independiente hacia arriba y hacia abajo para alcanzar la extensión mencionada.
Para Gleason más que un penacho pudiera ser una parte de una estructura perteneciente a un tocado, objeto de ornamento que sólo podían usar personajes de alta jerarquía en el México prehispánico, como se pueden ver en algunos códices procedentes también de esa era.
Puntualizó que se trata de un objeto al que a la fecha no se le ha hecho ningún estudio y esa es una de sus propuestas, que un grupo de expertos del INAH vaya a París para llevar a cabo su análisis, en el cual expresó su deseo de participar, en particular para tomar video y realizar un trabajo para televisión.
Desde su punto de vista, no se trata de un artículo que pudiera pedirse su devolución al país y del que consideró que tiene gran valor en Europa, pues como muchos más funciona como embajador del arte, la historia de México en el viejo continente.
Actualmente se encuentra en bodega, en reserva, pero con todas las condiciones de cuidado para asegurar su perfecta conservación, aseguró. 

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