CONGESTIONADO ACCESO AL CONCIERTO

Deleita “El Potrillo” en el Bicentenario

Ante un campo de futbol lleno de admiradores, la gira “Confidencias” brilló por todo lo alto, liderada por un Alejandro Fernández que lució impecable de principio a fin, y que contó con una producción contundente

06/10/2014 a las 06:00    
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“El Potrillo”  interpretó temas de su último material discográfico, así como un set acústico; también dedicó parte de su concierto al género ranchero.  CÉSAR COLUNGA

“El Potrillo” interpretó temas de su último material discográfico, así como un set acústico; también dedicó parte de su concierto al género ranchero. CÉSAR COLUNGA

La Llegada

Desde aproximadamente las 18:00 horas, se comenzaba a vislumbrar un ligero congestionamiento vehicular en dirección a Santa Rosa Jauregui, mismo que para las 19:30 horas se había convertido en un caos; la lluvia y las reparaciones en la carretera hacia San Luis Potosí fueron factor; sin embargo, la presencia interminable de fans de Alejandro Fernández, lo que provocó que desde mucho antes de la Plaza Antea Lifestyle Center y hasta el puente para entrar a la población donde está ubicado el parque, la circulación se tornara en un desesperante “a vuelta de rueda”.

El Inmueble

Con un primer estacionamiento insuficiente para albergar los vehículos de todos los asistentes, al menos la tercera parte de los congregados tuvieron que desplazarse hasta un segundo estacionamiento ubicado en la parte de arriba del Parque Bicentenario; lo que implicó que la mayoría –ante el insuficiente servicio de camioncitos- tuviera que hacer a pie, un largo camino de al menos 20 minutos, hasta llegar el campo de futbol.
Una vez en el Campo
Los tumultos no se hicieron esperar a la llegada apresurada de los asistentes, que desesperados y cansados, se arremolinaban en los accesos al campo de futbol, que carente de señalamientos, provocaba la confusión y el atropello, en todos los accesos y alrededor de todo el campo los encharcamientos y el lodazal complicaban aún más la afluencia de los asistentes, lo que provocó algunas trifulcas leves entre los mismos, - ni los tacones altos, ni la ropa elegante y casi ningunos zapatos se sienten bien sumergidos en el agua-.
Los Lugares
Una vez en el graderío, los asistentes –al menos el 30 por ciento que había tenido que improvisar su llegada al concierto- se encontró con la desagradable sorpresa de que sus lugares ya habían sido ocupados o con que éstos se encontraban empapados; muchos fueron los que prefirieron quedarse en la periferia de las zonas sobre el campo de fútbol a nivel piso, y muchos otros los que continuaban llegando al show, después de 40 minutos de que éste diera inicio.
El Concierto
Alejandro Fernández lució sencillamente extraordinario, en una pieza, con muy buen semblante y mejor actitud, se echó a la bolsa a su público, apenas dio inicio con su gira “Confidencias” en Querétaro.
En punto de las 21:45 de la noche, del sábado 4 de octubre, se escuchaba en todo el Parque Bicentenario, la introducción musical y los primeros acordes del tema “Cóncavo y Convexo”, original de Roberto Carlos, en impecable traje negro y con “cola de caballo” en el pelo, el artista rápidamente regalaba sonrisas y uno que otro coqueteo a sus fans, que de inmediato respondían con alaridos de admiración.
Con una primera parte dedicada a su último material discográfico, durante la cual interpretó también, algunas de las baladas que lo han hecho famoso a lo largo de su trayectoria, el show incluyó igualmente, un set acústico en donde él y sus músicos tomaron asiento, para conceder quizás el momento más íntimo de la noche y en donde Alejandro brindó los mejores matices de su voz.
Respaldado por una producción que incluía pantallas gigantes movibles, un juego de luces impactante y una calidad de audio pulcra; el concierto se vio enmarcado por grandes momentos y mantuvo su sobresaliente calidad durante toda su duración; como cuando finalizaba el set acústico con el tema “Si tú supieras” y un remarcable solo de trompeta era el puente, entre la salida de los músicos de sesión y la entrada del mariachi.
Alejandro, ahora de charro y también de negro, se apuntaba una segunda parte llena de empuje y garbo, en donde sus grandes clásicos de ranchero se hicieron presentes; “Sin Tantita Pena” y “Como quien pierde una estrella” enfilaban el concierto hacia su final, “El Potrillo” daba por concluida su presentación con un puñado de canciones que su señor padre Vicente Fernández ha hecho grandes y con las que le rendía un sentido tributo.
De pie y con gritos desorbitados despedía su público a Alejandro, una vez superadas todas las incomodidades, se desvivía en elogios y manifestaciones de cariño, para un artista que, sencillo, continúa derramando su talento en todas partes a donde lo lleve su público.

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