Luto en la vecindad de América Latina

EXCELSIÓR Actualizada 29/11/2014 a las 07:29    
Fallece a  los 85 años el comediante y escritor mexicano Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”, creador de íconos de la televisión como “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado”

Fallece a los 85 años el comediante y escritor mexicano Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”, creador de íconos de la televisión como “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado”

MÉXICO,DF.- El comediante y escritor mexicano Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, pionero de la televisión en México, falleció este viernes a los 85 años en su residencia en Cancún, Quintana Roo.
Así lo informó Televisa en sus redes sociales, y destacó que el creador de entrañables personajes televisivos conocidos en toda Iberoamérica, como “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado”, había recaído de salud en los últimos días.
Al comediante le sobreviven seis hijos de su primer matrimonio con Graciela Fernández: Roberto, Marcela, Paulina, Teresa y Cecilia.
Un genio de la comedia
De 1972 a 1995, “Chespirito” atrapó la atención de varias generaciones en ambos lados del Atlántico, con un solitario niño de vecindad que se escondía en un barril y con el primer superhéroe mexicano con su potente chipote chillón y sus “pastillas de chiquitolina”.
El creador de personajes como “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado” nació el 21 de febrero de 1929 en la Ciudad de México, y se distinguió como actor, comediante, dramaturgo, escritor, guionista, compositor, director y productor de televisión.
Hijo de la secretaria bilingüe Elsa Bolaños Cacho y del pintor, dibujante e ilustrador Francisco Gómez Linares, Roberto desde pequeño mostró sus dotes creativos.
Estudió ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sin embargo, éste no fue su camino y muy pronto lo descubrió.
Inició su carrera como creativo de publicidad, lo que lo llevó a conectarse con la radio y la televisión. En la década de los años 50 fue un guionista muy activo y logró trabajar para Viruta y Capulina, con quienes en 1960 se inició como actor con Dos criados malcriados.
Aun cuando demostraba sus aptitudes como actor, Bolaños decidió continuar como escritor, contribuyendo con guiones para películas y programas de televisión.
A la par, en su vida personal en esa época se casó con Graciela Fernández, con quien procreó seis hijos.
En el ámbito laboral, su ingenio hizo que adquiriera el sobrenombre que le ha dado fama y lo ha hecho inolvidable, “Chespirito”, el cual se debe al director cinematográfico Agustín P. Delgado, derivado del diminutivo de la pronunciación españolizada de William Shakespeare.
Lo anterior sumado a su baja estatura y a su talento para escribir historias semejantes a las de Shakespeare.
Entre 1960 y 1965, “Chespirito”, como ya era llamado, continuaba escribiendo guiones para dos de los más afamados programas de televisión de la época: “Cómicos y canciones” y “El estudio de Pedro Vargas”.
Para 1968 inició transmisiones la Television Independiente de México y Bolaños fue llamado como escritor, con la oferta de usar a su antojo una hora semanal a su cargo.
De esta forma Bolaños comenzó formalmente su carrera como actor, naciendo emisiones entrañables como “Los supergenios de la mesa cuadrada”, pero fue en la década de los 70 cuando logró tener un programa propio que denominó Chespirito, el cual nunca imaginó que lo fuera a convertir en un ícono de América Latina.
En esa emisión de una hora nacieron personajes como “El Chapulín Colorado”, un inocente héroe, quien por azares del destino se metía en líos, aunque siempre salía bien librado.
Más tarde llegó el carismático niño “El Chavo”, quien vive en una vecindad rodeado de singulares personajes como “Doña Florinda”, “La Chilindrina”, “Don Ramón” y “Quico”, entre otros.
Esta emisión se comercializó en América Latina gozando de excelentes resultados, los cuales continúan hasta el día de hoy.
También protagonizó películas mexicanas, escritas y actuadas por él mismo como, “El Chanfle”, “El Chanfle 2”, “Don Ratón y Don Ratero”, “Charrito y música de viento”.
Lejos de sus personajes conocidos en televisión, “Chespirito” también se arriesgó a hacer teatro con la obra “11 y 12”, con la que ofreció 28 mil funciones.
El actor, director y guionista recibió diversos homenajes dentro y fuera del país. Desde 2009, Gómez Bolaños comenzó a presentar problemas de salud, los cuales lo obligaron a dejar la Ciudad de México e irse a radicar a Cancún, Quintana Roo.
El 28 de mayo de 2011, “Chespirito” se integró a las redes sociales, abriendo su cuenta de Twitter y teniendo un gran número de seguidores.
Su esposa, la actriz y productora Florinda Meza, con quien contrajo matrimonio en noviembre de 2004, luego de 27 años de vivir juntos, fue la persona que se mantuvo junto a él hasta el final de su existencia.
Roberto Gómez Bolaños, un gigante que hizo reir a América por décadas
Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”, quien por cuatro décadas hizo reír a las familias de América Latina con su humor blanco, murió este viernes a los 85 años de edad, confirmó Televisa, la cadena para la que trabajó toda su carrera.
El creador de “El Chapulín Colorado” y “El Chavo del 8” nació en la Ciudad de México el 21 de febrero de 1929, en el seno de una familia conformada por Elsa Bolaños y Francisco Gómez Linares, un pintor, dibujante e ilustrador de diversos diarios de la época.
Aunque Gómez Bolaños estudió ingeniería, nunca ejerció y prefirió hacer a un lado la mecánica y la electrónica para dedicarse a las letras y la publicidad. Su primer trabajo fue a los 22 años en la agencia publicitaria D’Arcy, tras lo cual incursionó en el guionismo.
Gómez Bolaños se casó en primera instancia con la escritora Graciela Fernández, con quien tuvo seis hijos: Roberto, Graciela, Marcela, Paulina, Teresa y Cecilia. Chespirito se casó por segunda vez en 2004 con Florinda Meza, la actriz estelar de sus series, aunque su relación comenzó mucho tiempo antes de la boda.
Fue precisamente su habilidad para hacer guiones lo que le valió el apodo de “Chespirito”, una forma castellanizada de Shakespeare a forma de apodo que le puso el director de cine Agustín P. Delgado, debido su baja estatura, de 1.60 metros.
El trabajo de “Chespirito” como guionista lo llevó a colaborar en programas de radio, televisión y en películas. En la década de 1960 Gómez Bolaños era el encargado de escribir los guiones de estudio de Pedro Vargas y Cómicos y Canciones, dos de los programas con mayor audiencia en la televisión nacional. También escribió guiones para cintas como las de Capulina.
No contaban con su astucia
La carrera de actor de “Chespirito” comenzó en 1968, cuando se hizo cargo de 30 minutos sabatinos de la programación de la televisora TIM, donde nació El Ciudadano Gómez. El éxito de la serie lo llevó al horario estelar dos años después, cuando dio inicio el programa con su nombre a las 20:00 horas los lunes.
En ese espacio, Gómez Bolaños dio a conocer a personajes como “El Chapulín Colorado”, un héroe vestido de rojo que luchaba con su chipote chillón contra los malos a pesar de su poco dominio del miedo. Entre sus trucos para despistar a sus enemigos utilizaba las pastillas de “chiquitolina”, para hacerse pequeño.
“Yo quería hacer un héroe un auténtico, lo revestí de características más humanas, le gustan las mujeres —porque con Supermán y Batman había la duda—, ofrecí el personaje a muchos actores y todos los rechazaron, pero cuando tuve la oportunidad de actuar, entonces pude hacer El Chapulín Colorado que me abrió las puertas de toda América”, dijo Bolaños en una entrevista.
Fue sin querer queriendo
Con el nacimiento del “Chapulín Colorado” también surgió en 1971 “El Chavo del 8”, una serie que se centró en un niño sin hogar que vivía en una vecindad junto con Don Ramón (Ramón Valdés), un inquilino que vivía con su hija La Chilindrina (María Antonieta de las Nieves), que debía meses de renta y que era agobiado por la cobranza implacable del casero, El Señor Barriga (Edgar Vivar). También convivían en esa famosa vecindad personajes como La Bruja del 71 (Angelines Fernández), la eterna enamorada de Don Ramón, así como Doña Florinda (Florida Meza), la esposa de un marinero que aconsejaba a su hijo Quico (Carlos Villagrán) no juntarse “con la chusma” y que era cortejada por el Profesor Jirafales (Rubén Aguirre).
La del Chavo del Ocho era “una infancia desvalida” pero quiso plantear dicho personaje “para dar un mensaje de optimismo”.
El Chavo aun careciendo casi de todo, es optimista, disfruta, brinca, se emociona y tiene el maravilloso don que es la vida”, dijo Gómez Bolaños al describir el personaje durante una entrevista en la televisión española.
El éxito de dicha serie llevó a la internacionalización de ambos programas, que para 1973 ya se transmitían en toda América Latina, siendo particularmente popular en Brasil, Chile, Perú y Colombia. El programa de Gómez Bolaños acaparaba entonces el rating de la televisión mexicana, que llegó a alcanzar más de 50 puntos.
Tomándolo por el lado amable
Aunque Los Caquitos fue un sketch que inició desde 1970, no fue sino hasta principios de la década de 1990, cuando debido a su edad, Gómez Bolaños decidió retirar al “Chavo del 8” y al “Chapulín Colorado”, que la serie se centró en la historia de los dos ladrones.
La trama de El Chompiras, el torpe ladrón de casas, donde aparecía junto con María Expropiación Petrolina, La Chimoltrufia y que era abofeteado cada vez que cometía un error por El Botija, también tuvo enorme éxito en América Latina, particularmente en Brasil, durante la década de 1990, cuando también se volvieron más recurrentes personajes como El Doctor Chapatín y Los Chifladitos.
Cine y teatro
En 1978 Gómez Bolaños incursionó en el cine con El Chanfle, la historia de un aguador del club de futbol América, y poco tiempo después realizó una secuela de la misma.
Gómez Bolaños también incursionó como actor en el teatro con “11 y 12”, lo cual coincidió con el fin de las transmisiones de “Chespirito”, en 1995. “Chespirito” presentó dicha obra en varios países de América Latina como Colombia y Perú.
En el año 2000, Televisa, la empresa para la que trabajó durante toda su carrera, le brindó un homenaje para conmemorar los 30 años del aniversario de “El Chavo del 8”.
Líos legales
En 2008, Gómez Bolaños recibió un homenaje en Perú. Durante una entrevista le preguntaron sobre sus problemas legales, primero con María Antonieta de Las Nieves y luego con Carlos Villagrán, quienes pelearon en tribunales el poder utilizar libremente sus personajes, La Chilindrina y Quico, respectivamente.
“Duele, pero uno tiene que seguir caminando. Finalmente es parte del género humano, y no es la mayoría, la verdad es que la mayoría era un equipo extraordinario”, dijo entonces Florinda Meza.
A partir de ese momento, las apariciones de Gómez Bolaños fueron más esporádicas. El famoso guionista y actor cambió su lugar de residencia a Cancún por recomendación médica.
En 2011, Chespirito abrió su cuenta de Twitter, la cual alcanzó más de 200 mil seguidores en sólo 24 horas.
En 2012, Televisa le realizó otro homenaje, esta vez en el Auditorio Nacional, del cual se tuvo que retirar por problemas de salud.
Ese año sus problemas de salud se agravaron, lo que llevó a que fuera hospitalizado por una insuficiencia respiratoria. El 9 de noviembre pasado, la hija de Bolaños, Paulina Gómez, dio a conocer una imagen en la que el reconocido actor llevaba una sonda.
Más de cuatro décadas después de haber sido estrenados, los programas de Chespirito continúan en las pantallas de Latinoamérica, algo completamente inusual en la televisión. 

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