Andrés Garrido del Toral

QUERETALIA Actualizada 21/09/2014 a las 07:46    
El Querétaro Insurgente

Datos Curiosos


Esperamos el doctor Martín Hurtado y yo que estos datos ayuden a valorar mejor la participación de un pueblo que ha sido identificado como de fuerte raigambre realista. Además, esta información contradice la idea tradicionalista de que la participación de los queretanos en la Independencia se reduce solamente a la etapa de la Conspiración y que en 11 años ya no hubo más consecuencias.
Sobre el asunto de que Doña Josefa era o no corregidora queretana, Martín Hurtado se atreve a escribir que: “Es correcto llamar corregidora a Josefa Ortiz de Domínguez, ya que durante la Nueva España era común aplicar el puesto del esposo a la esposa; así, a la esposa del rey, se le decía reina; y a la esposa del marqués, se le llamaba marquesa, a la esposa del duque se le llamaba duquesa, etcétera; por ello, resulta comprensible que a la esposa del corregidor, se le llamara corregidora. Tratar de aplicar una reflexión de fórmula republicana (después de la Constitución de 1824), en la que a la esposa no se le aplica el nombre del empleo del esposo, como es el caso de las esposas del presidente o gobernadores actualmente, es un juicio etnocéntrico, además de anacrónico y falaz. En este caso se usa la falacia de atenencia llamada causa falsa, la cual consiste en tomar como causa de un efecto un acontecimiento sobre la base de que es anterior en tiempo respecto del efecto. También se usa la falacia llamada conclusión inatinente, ésta se comete cuando un razonamiento que va dirigido a establecer una conclusión particular (que a las esposas de los actuales gobernantes no se les llame gobernadoras) es usado para probar una conclusión diferente (aplicar el mismo razonamiento en las esposas de los gobernantes durante la Nueva España)”.




La Corregidora envió el mensaje a Allende, no a Hidalgo, como comúnmente se cree.


Lucas Alamán escribió que mientras el corregidor estaba ejecutando la prisión de Epigmenio González, su esposa, persuadida del riesgo que la conspiración corría de frustrarse y todos los comprometidos en ella de ser aprehendidos, si no se tomaban prontas y eficaces medidas, trató de dar inmediatamente aviso a Allende, y como el corregidor había dejado cerrada la puerta del zaguán, a través de ésta le dio Josefa Ortiz a Ignacio Pérez el mensaje y le previno que buscase una persona de confianza para que fuera con toda diligencia a San Miguel a instruir a Allende de todo. Sabemos que Ignacio Pérez no quiso confiar a otro encargo tan delicado; poniéndose él mismo en camino. Al no encontrar a Allende en San Miguel, a donde llegó al amanecer el día 15, buscó a Aldama a quien dio cuenta del objeto de su venida1.
Por su parte, Epigmenio González y la mayoría de los historiadores e investigadores dicen que el alcaide de cárceles Ignacio Pérez salió en la madrugada del 15 de septiembre, lo cual contradice a Lucas Alamán, quien afirma que “llegó al amanecer del día 15”.
Sobre este mismo asunto el cronista queretano Valentín F. Frías, en 1904, dijo que los días 14 y 15 fueron cortos para aprehender a todos los insurrectos; y cuando se pensó en ir el 16 a continuar las prisiones a San Miguel, ya el Cura Hidalgo, debido al aviso oportuno de la Corregidora, había dado el Grito de Insurrección, no a las once de la noche como vulgarmente se cree y celebra2, sino a las ocho de la mañana del 16. Para demostrarlo, Frías afirma que el alcaide Ignacio Pérez salió de aquí el 14 a la madrugada3 y llegó a San Miguel a la madrugada del 15, y no encontrando a Allende, le dio aviso al capitán Aldama, quien luego salió con él rumbo a Dolores, llegando a las puertas del Cura a las dos de la mañana del 16, y como inmediatamente se acordó el levantamiento, se procedió, como tanto se ha repetido, a la aprehensión de la guardia y dando libertad a los presos e ir a aprehender a los españoles. En seguida se repicó para la misa y terminada ésta a las ocho de la mañana, el cura de Dolores dio el Grito de Insurrección exhortando a la multitud a sacudir el yugo emancipándose, antes que caer en poder de la Francia.
Al respecto dice Valentín Frías lo siguiente:
Ni se me diga que aquel hecho se conmemora a las 11:00 de la noche del 15 de septiembre, porque a esas horas se tomó la resolución de empezar el movimiento aprehendiendo a la guardia y dando libre a la prisión; puesto que Allende, en su declaración, dijo que Aldama llegó con la noticia de la Corregidora a las doce, y Zamacois dice que a las dos de la mañana del 16; mas en ningún caso a las once4.

La casa de los perros:
Existen muchas contradicciones en los pequeños detalles sobre la guerra de Independencia en Querétaro, por lo que, auxiliado de Martín Hurtado, desentrañaremos algunos mitos para romperlos.
Solamente se cita a continuación el caso del Panteón de los Queretanos Ilustres, por ser este recinto histórico el lugar en el que reposan los restos de algunos de los principales conspiradores de Querétaro, y en el que Hurtado encontró tres datos que se contradicen. Helos aquí:
Primero. Se informa, en la vitrina que está en la capilla, que la fecha en que Josefa Ortiz envió el mensaje fue la noche del 13 de septiembre. Esto, como vimos en líneas anteriores, no coincide con la placa que está afuera del palacio de Gobierno, en donde la fecha es el 14 de septiembre de 1810.
Segundo. Se dice que Josefa Ortiz de Domínguez envió el mensaje a Miguel Hidalgo. Esto no coincide con lo declarado por éste, ni tampoco con lo que dijeron Ignacio Allende ni Juan Aldama. Tampoco con lo que relató años después Epigmenio González. Todos dicen que el mensaje que envió Josefa Ortiz estaba dirigido a Ignacio Allende. Ahora bien, como Ignacio Pérez no encontró a dicho capitán en San Miguel el Grande, llevó el mensaje a Juan Aldama, y ambos se dirigieron al pueblo de Dolores, donde encontraron a Allende en la casa de Hidalgo.
Tercero. Las fechas de nacimiento y muerte de Epigmenio González que están en la capilla del Panteón de los Queretanos Ilustres no corresponden con la que está en la placa de la escultura que se encuentra en el Mausoleo o explanada del mismo recinto; en la primera, en la cual se encuentran los restos del héroe, está escrito: 1786-1846, y en la segunda dice: (¿-1848). ¿Cómo es posible que a tan sólo unos pasos no coincidan las fechas de nacimiento y muerte de nuestro héroe queretano? Nació en Querétaro el 22 de marzo de 1781. Falleció en Guadalajara el 19 de julio de 1858, a los 77 años de edad, según lo demuestra con documentos Hurtado Galves.
Con base en los ejemplos anteriormente expuestos y considerando que muchos profesores y estudiantes queretanos y de otros estados de la República, sobre todo de nivel básico, acuden a dicho lugar en busca de información acerca de la conspiración de Querétaro, se llevan puras dudas a cuestas, y ésta es la segunda razón –como se mencionó en líneas arriba– que me motivó a escribir este artículo sacado del libro de José Martín Hurtado Galves “Los queretanos en la conspiración de 1810”, que editó el Gobierno del Estado en 2010 y que ahora reeditará corregido y aumentado el Municipio de Querétaro en la colección Librarius que coordina el talentoso Miguel Ferro Herrera.

Las Sirenas de Tilaco:
Qué hermosa le quedó al presidente municipal de Querétaro, Lic. Roberto Loyola Vera, la Casona del Agua Limpia, ubicada en la vieja Calzada de Belén –hoy Ezequiel Montes-, donde se instaló en el siglo XVIII la Real Fábrica de Tabacos, que ocupó un predio enorme que abarcaba la hoy Calle del 57 y hasta la calle de Hidalgo, ya que la fábrica real, ocupada de explotar el monopolio o estanco tabacalero de toda la Nueva España, llegó a contar con más de 3 mil obreros en la etapa histórica en que Querétaro llegó a ser la “Tercera Ciudad del Reino” por su pujante economía. La restaurada casona albergaba las viviendas de los patrones o administradores y las casitas circundantes las de los obreros en un claro antecedente de nuestras actuales garantías sociales. Por muchos años funcionó allí la vecindad que le da nombre a la actual edificación. Felicidades Roberto.



Según Valentín F. Frías, Ignacio Pérez salió de las cárceles con el mensaje de Doña Josefa Ortiz la madrugada del 14 de septiembre de 1810






1) Lucas Alamán. Historia de México. Tomo Primero. Editorial Jus. Cuarta Edición, México, 1942, p. 237.
2) El cursivo es de Valentín F. Frías.
3) Esto coincide con la versión de Lucas Alamán, pero no con la de Epigmenio González.
4) Valentín F. Frías. “Conferencias sobre Historia de Querétaro dadas al cuerpo docente del Estado”, y a solicitud de la Dirección de Instrucción Pública. Segunda Parte, pp. 24-25, por Valentín F. Frías, miembro de la Sociedad Científica “Antonio Alzate” y de la de Geografía y Estadística de Michoacán. Demetrio Contreras imprimió. Santiago de Querétaro, 1904. En: Opúsculos Históricos V. Frías, Biblioteca del H. Congreso del Estado de Querétaro Arteaga.

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