Félix Carrillo

Atalaya Empresarial 22/09/2014 a las 06:00    
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Lo que podemos esperar para el cierre del año

Nos acercamos a la conclusión del tercer trimestre del año. Para efectos prácticos, los negocios tenemos trece semanas de actividad antes de llegar a mediados de Diciembre, semana a partir de la que la actividad económica general baja de forma considerable.
Para saber qué entorno podemos esperar en lo que resta del año es importante entender la evolución que han tenido los pronósticos anuales de la economía. Las cifras más recientes de los analistas del sector privado publicadas por Banco de México (BANXICO) mostraron un ajuste a la baja en la media de expectativas, lo que nos situó en un valor de 2.47% de crecimiento para el año. Como escribí en este espacio con anterioridad, esto sería factible sólo si se mantienen tasas de crecimiento similares a las obtenidas en el segundo trimestre del año. Por lo pronto, no tenemos todavía ninguna referencia que nos señale la dinámica del tercer trimestre que estamos por concluir. En un par de días se publicarán los datos de Julio del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), variable que de forma mensual nos permite ver la situación general de la economía; este primer dato nos permitirá visualizar si la dinámica reciente de crecimiento se mantuvo, se aceleró o cayó. Por lo pronto, todavía hay un rango amplio de incertidumbre en las expectativas de los analistas privados: el valor más pesimista acorde al mismo reporte de BANXICO está en un crecimiento de 1.9% y el más optimista en 2.9%. El valor más bajo se ha mantenido así en los últimos tres meses; el problema es que el valor más optimista bajó por primera vez del 3%. Aunque el rango de un punto porcentual es el más pequeño en todo lo que va del año, nos plantearía situaciones muy distintas sobre lo que podemos esperar de lo que resta del año: el escenario más pesimista hablaría de crecimientos prácticamente nulos sobre el que ya tuvimos en el primer semestre del año; el segundo hablaría de una aceleración importante sobre los ritmos recientes de crecimiento.
Un factor que puede influir de forma importante en los resultados nacionales es el contexto internacional. De forma reciente también ha habido ajustes a la baja por parte de diversos organismos en diversos países o entornos; sin embargo, estos ajustes son en su mayoría consecuencia de malos resultados ya obtenidos durante el primer semestre o inclusive en el tercer trimestre, pero no de las expectativas que se tengan para el cierre del año, que en su mayoría señalan mejoras o al menos un sostenimiento de los ritmos ya obtenidos. Por ejemplo, el Banco Central de Estados Unidos (la FED) anunció la semana pasada ajustes a la baja para la expectativa de crecimiento del último trimestre de este año; aún así, los niveles esperados serían de un orden similar a los obtenidos durante el primer semestre, con lo que la economía norteamericana estaría cerrando en niveles anualizados entre 2 y 2.2%. De forma reciente, también el Gobierno de Japón ajustó a la baja las expectativas de crecimiento por primera vez en cinco meses derivado de malas situaciones climáticas durante el verano, aunque la mayoría de los economistas creen que podría haber un ligero repunte para lo que resta del año. Por otra parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ajustó la semana pasada a la baja las expectativas de crecimiento para las economías del G7 dentro de lo que es una revisión parcial a su estimación más reciente de Mayo; sin embargo, estos ajustes implicarían mayores ritmos de crecimiento para los últimos trimestres.
De cualquier manera existen riesgos importantes a monitorear: los conflictos bélicos en Ucrania y Medio Oriente, los movimientos separatistas en Europa, ya que aunque el resultado de Escocia fue un No a la separación, sigue el proceso legal y político para llevar a cabo un referéndum en Cataluña para Noviembre, lo que podría tener un impacto significativo debido al tamaño de esa economía regional para el total del país (cerca del 20%). Con menores probabilidades, el brote de ébola en África podría convertirse en un problema mayor si comenzaran a identificarse casos en economías de mayor impacto dentro del contexto internacional. En el terreno nacional, el tema de seguridad es el que podría tener un mayor impacto negativo.
Conclusiones
La reciente ola de anuncios con expectativas a la baja del crecimiento económico para el 2014 puede crear un ambiente pesimista en el que se podría suponer un empeoramiento del entorno para el último trimestre de este año. Sin embargo, estos ajustes son consecuencia de situaciones ya ocurridas y la mayoría de los pronósticos señalan sostenimiento o mejora de las tasas de crecimiento recientes. Ciertamente no son los ritmos que nuestro país o diversas economías requerirían para mejorar su situación de empleo, pero lo que nos señala es que podemos proyectar el cierre de año con mejores escenarios de los ya ocurridos, claro, sin estar exentos de riesgos; éste es, al menos, el escenario más probable en la actualidad.
“El primero que sabe es el primero que actúa, por ello analizamos el entorno de tu negocio para que tomes mejores decisiones”.

 

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