Sabino Medina

Desde los Balcones 06/10/2014 a las 06:30    
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Se renueva el proceso de transformación y avance de la UAQ

Desde los Balcones



Uno de los científicos que han llegado a Querétaro y le sirven a la UAQ.
Con alrededor de 28 mil alumnos inscritos, la UAQ entra en nuevo proceso de revisión y autovalorización de los logros que ha alcanzado en los últimos tres años en que la ha conducido el nuevo Rector, doctor Gilberto Herrera Ruiz.
¿Qué tiene de significativo el Rectorado de la UAQ, vivido en su tránsito por el Rector Gilberto Herrera Ruiz?
Se sabe que es el Rector número 16, aunque no se diga, ES uno de los pocos Rectores de la UAQ que no es originario de Querétaro, ni egresado de las aulas de la misma.
Siendo así lo acontecido en la vida académica y universitaria de la UAQ, ¿cómo se ha dado este
paso?
Gilberto Herrera Ruiz llega a la UAQ después de un largo proceso que se iniciara en el Tecnológico de Monterrey, de donde egresa, primero como ingeniero en sistemas electrónicos, seguidamente realiza la maestría en la misma especialidad, para emigrar a la República de Hungría, donde obtiene el grado de doctor en ingeniería eléctrica. En todos los grados obtenidos alcanza las máximas calificaciones.
Se traslada a Japón, donde realiza un Posdoctorado en la Universidad de Tsukuba y permanece por varios años laborando y experimentando en su especialidad de control numérico de máquinas, herramientas, donde se apasiona por la transformación de las máquinas fresadoras mecánicas, convirtiéndolas a fresadoras automatizadas, mediante la instalación electrónica, lo que permitirá a la industria el uso y la prolongación del capital fijo con que cuentan, mismo que al intensificarse y volverse más exacto y preciso, en realidad se rejuvenece ese capital objetivado en una maquinaria y equipamiento más moderno, sin el agregado de un capital considerable.
Termina su fase experimental y de trabajo en Japón y transita por varios estados europeos, Alemania y Holanda, en este último país se interesa por la Mecatrónica, todo en el sentido de producir bienes, subsistencias, con poco capital, poca tierra y en el mismo sentido, poca agua.
Con esa inquietud vuelve a México y empieza a planear, en donde se inclina por poner en marcha sus proyectos de enseñanza. Recibe ofertas varias, el IPN fue una de ellas, pero por alguna razón viaja a Querétaro y se interesa por la UAQ, que entonces dirigía el Rector Alfredo Zepeda, quien le abre las puertas de la docencia y las posibilidades de instalar talleres de reaprovechamiento de robots traídos de Checoslovaquia, al mismo tiempo que se le dan espacios para instalar un Invernadero en el campus de la UAQ, rompiendo así con la tradición de la enseñanza individual y de grupo, prevaleciente entonces, por la del trabajo experimental directo y con un grupo de jóvenes procede a la edificación del invernadero, trabajando directamente de manera manual, aprovechando materiales sobrantes, como el control del goteo del agua, mediante un modesto celular de entonces, que da las señales y los tiempos de cuánta agua, a qué ritmo y en qu´r horario programado esto se hace y se repite.
Celebran su triunfo experimental, con ello se rompe la inercia y las rutinas prevalecientes en la Facultad de Ingeniería, pasan algunos años, no muchos, cuando su grupo, los equipos que trabajan al lado de él, se interesan por los procesos de la conducción administrativa de la UAQ.
En algún momento, ya no es Rector Alfredo Zepeda, sino la maestra Dolores Cabrera Muñoz, que prosigue apoyando el trabajo de la Mecatrónica. En el inter el doctor Gilberto Herrera Ruiz obtiene el Premio Nacional de Ciencia, uno o dos años antes de finalizar el gobierno de Vicente Fox, el que no se ocupa de entregar las distinciones a los graduados.
El Trabajo en la UAQ se extiende hasta el campo agropecuario que la UNIVERSIDAD tiene en Amazcala, donde se intenta la producción de distintas especies piscícolas, todo con medios hechos y aprovechados por los estudiantes y los equipos dedicados ex profeso, a la cabeza y presididos por el entusiasmo entero de tiempo completo del doctor Gilberto Herrera Ruiz. Un trabajo rutinario, silencioso, de esfuerzo continuo y venciendo tropiezos y limitaciones de tipo, pero avanzando en el trabajo de la producción de alimentos para la UAQ, especialmente para los estudiantes de la Facultad de Ingeniería.
Una labor de más de 14 años, alternando la misma en la dirección de la misma Facultad de Ingeniería, de la que hay que decir, que pudo transformarse y cobrar importancia en estos años de crisis económica y de altas y bajas en los precios de los propios productos, cuyo volumen no puede competir en los grandes mercados. Pero el esfuerzo tesonero prosigue...
Llega el año 2010 y se presenta el relevo en la UAQ de elegir un nuevo Rector al frente de la misma. Desde las actividades agropecuarias diarias en Amazcala, trabajo que alterna con sus clases en el Campus de San Juan del Río, a donde va y viene inyectando entusiasmo y voluntad organizada a esos jóvenes, se lanzan a la aventura de participar en la elección de un nuevo Rectorado en la UAQ.
El doctor Gilberto Herrera Ruiz, con un equipo de jóvenes acometen la tarea de participar en ese proceso, sin más recursos que el entusiasmo; éste se contagia entoda la UAQ, por decir lo menos, de tal manera que aquella aspiración germinal se transforma en todo un movimiento desde abajo en cada Facultad de la UAQ, logrando remontar varios obstáculos, para finalmente ser elegido Rector de la UAQ, por el ciclo 2011-2014.
La disciplina, la constancia, la entrega total absoluta a la vida docente, a los proyectos y a las tareas y actividades de la UAQ, han sido la clave del trabajo del Doctor Gilberto Herrera Ruiz hasta la fecha.
Solamente los dias jueves, viernes, sábado y domingo de finales del mes de septiembre el doctor Gilberto Herrera Ruiz no concurrió como habitualmente lo hace a permanecer 12 y hasta 14 horas atendiendo a quienes solicitan algo que tratar con el Rector de la UAQ y a sus clases diarias.
Tuvo un leve tropiezo de salud que, afortunadamente, por la intervención y el auxilio que le brindaron sus compañeros de la Facultad de Medicina, especialmente el director de esa Facultad, quien personalmente lo condujo a la rápida internación e intervención que se le hizo para desbloquear un paso arterial que momentáneamente no obedeció las señales eléctricas de los sistemas neurológicos a los que es tan aficionado el Rector de la UAQ.
Hoy está de pie y trabajando nuevamente el Rector Doctor Gilberto Herrera Ruiz. Se le ve saludable, sonriente y cálido como siempre; es una máquina humana de trabajo y preocupación constante por la UAQ, si esto se permite decir y así opinar.
Quienes le acompañan en la contienda universitaria son igualmente dignos universitarios, docentes cabales y calados que se interesan por la superación de la UAQ.
Hay cordialidad y entendimiento de una misma realidad entre los tres aspirantes a Rectores de la UAQ. ¿Qué más podemos agregar a esta apretada síntesis, de lo que ya es y ha sido la nueva realización en la UAQ, en estos años de fortalecimiento institucional y de una fuerte y decidida presencia en la vida del pueblo de Querétaro?, por parte de la UAQ que está presente en toda su geografía y en el alma social de casi 28 mil universitarios, sumados a los que de lejos y de cerca la observan y la quieren como todos queremos a la UNIVERSIDAD que nos ha dado la cultura y el impulso social que nos hace participar en la vida toda de México.

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