Ana María Arias Servín

¡Así cómo!

Al tiempo 23/03/2015 a las 05:30    

Más de tres mil millones de pesos se pagaron por la concesión de uno de dos canales de televisión que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ofertó en días pasados. El mejor postor, el que reuniera más dinero entre sus socios o por sí solo, sería el ganador. Para este efecto la calculadora sobraba. No importaba si dos y dos daban cuatro, a la hora de las cuentas cualquier inversionista de esos vuelos sabía perfectamente que el monto que invirtiera sería recuperable, porque este México es un país de millones y millones de televidentes cautivos, de compradores cautivos, de teleadictos cautivos.
Desconozco si la Secretaría de Educación haya tenido injerencia en la adjudicación de los canales de televisión abierta, es improbable porque el ganador fue en razón de la cantidad de dinero puesta sobre la mesa, no de un proyecto que coadyuve a que los mexicanos tengan mejores foros de comunicación, de expresión artística en cualquiera de sus vertientes, de más y mejores espacios culturales, lo mismo para expresarse que para aprender; no se asignaron este par de canales de televisión que llegarán a más de 106 millones de mexicanos, o sea, el 93% del total de la población, a quien tuviese la mejor propuesta para colaborar en hacer de México un mejor país, más educado y culto, no, sino por el número de ceros que elevó astronómicamente el costo para una concesión que durará veinte años, en este caso y para esos efectos cualquier cantidad era buena, entre más alta mejor, porque para los inversionistas es dinero recuperable al cien. ¡Así cómo!
Para darnos una idea de lo que significa ese monto de dinero, el gobierno municipal de Querétaro, a principios de este 2015 dio a conocer que su presupuesto para el municipio sería de 473.3 millones de pesos. Cientos de pesos para gasto social, seguridad y obras, contra miles de pesos para enajenación. ¡Así cómo!
Si a cada uno de los estados de la República Mexicana se le asignara un canal de televisión abierta, imagínese usted la riqueza cultural y económica que esto generaría. Cuántos jóvenes que estudian y egresan de las carreras de comunicaciones, periodismo, creadores de textos, de diseño gráfico, artistas diversos en cualquier ramo de la actuación, bailarines, escenógrafos, modistas, maquillistas, clasificadores de arte, diseñadores artísticos, pintores, fotógrafos, todo tipo de técnicos, publicistas, ingenieros, arquitectos y hasta científicos, tendrían trabajo y las decenas de escuelas que ofrecen estas carreras dejarían de preparar profesionistas de nombre, titulados fantasma y las ganancia económicas se verterían sobre el estado y la región. ¿Es mucho pedir?
Pues sí por lo que se ve y se vio. El dinero seguirá siendo para quien ya lo tiene y la cultura y las fuentes de trabajo continuarán siendo de baja calidad y aún chafas, porque indiscutiblemente la programación de los actuales y hasta ahora dos únicos canales de televisión abierta ofrecen producciones malísimas. El futuro en este medio de las comunicaciones televisivas no es para nada promisorio. En 8 manos estará la cultura general de 106 millones de mexicanos. ¡Así cómo avanzará este país, cómo se superará la ignorancia, el analfabetismo, la violencia, la falta de valores! AL TIEMPO.

Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.





(*) Campo obligatorio


Twitter
Envía tu mensaje

Todos los derechos reservados. MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. es la propietaria y/o licenciataria de los materiales publicados en este sitio.

De no existir previa autorización por escrito, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos, particularmente en algún otro sitio de internet o medio impreso, el uso de los contenidos de este sitio es solamente personal, quedando estrictamente prohibido un uso diferente a este.