Luis Núñez Salinas

LA APUESTA DE ECALA Actualizada 05/02/2016 a las 06:43    
Luis Núñez Salinas

Luis Núñez Salinas


Su Santidad… ¿A qué viene a México?


Hoy en día, amable lector, estamos próximos a que su Santidad el Papa Francisco llegue a tierras aztecas, y por lo tanto es motivo de irnos preparando en torno al porqué de su visita, qué esperamos los católicos con su presencia, y porqué este Papa -para algunos- parece “diferente” a San Juan Pablo II o al Papa Emérito Benedicto XVI.
Un Papa es un sucesor de Pedro, quien a ojos de Cristo será la roca angular de Nuestra Santa Madre Iglesia. Es en sí Pedro el Apóstol, el primer Papa:
“Y yo te digo que tú eres Pedro, y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos. Y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra, será también desatado en los cielos" (Mat. 16, 17-19).
El sobrenombre de Pedro se lo puso Jesús al señalarle como la “piedra” (petra en latín) sobre la que habría de edificar su Iglesia. En Cesarea de Filipos, al noreste del Lago Tiberíades, tuvo lugar el episodio en que San Pedro afirmó la divinidad de Jesús:
“Tú eres Cristo, el Hijo de Dios vivo (Mat. 16, 16)”. Jesús juzgó la afirmación como efecto de una iluminación de lo alto y confirió a Pedro la máxima autoridad: “Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado eso la carne y la sangre, sino mi Padre que está en los cielos”.
Pedro es el símbolo de lo humano, de tal forma que Pedro no es una divinidad y tiene lo más carnal de todos nosotros: el negar a Cristo ante el miedo o las tribulaciones.
San Pedro dirigió la Iglesia primitiva, era el encargado de las oraciones y llevaba los ritos cercanos a lo que vivió con Jesús, fue discípulo -no el predilecto, ese era San Juan- humano, con defectos y lleno de desventajas, pero sacó adelante la encomienda dejada por Jesús: el de ser la base de la Iglesia.
Le tocó defender a la Iglesia de sus atacantes, y con San Pablo logró unificar y permitir la Iglesia se abriera a los judíos y a los gentiles, esto fue en el concilio de Jerusalén, en el año 48 después de Cristo.
El Papa Francisco hereda las sandalias del pescador, el trono de Pedro -que esto de trono es un símbolo, no existe tal- y es descendiente de la estirpe de los apóstoles, de tal forma que es una piedra angular de Nuestra Santa Iglesia Católica.
El Papa Francisco es Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Primado de Italia, que quiere decir máxima autoridad; Obispo de Roma; y soberano del Estado Vaticano.
El Papa imparte sus enseñanzas, como garantía de la fe común, mediante encíclicas, cartas apostólicas, mensajes, discursos, etc., y en algunas ocasiones bajo forma de definiciones doctrinales infalibles. Tiene en la Iglesia Católica la plenitud del poder legislativo, judicial y administrativo.
A través de Notimex, el pasado 3 de febrero de este año, el Papa Francisco concedió una entrevista en donde nos dice los motivos de su visita a México:
“Su Santidad, ¿A qué viene a México?, ¿Qué nos viene a traer a México?”, preguntó Jorge Armando.
“Sí, algo voy a llevar a México, seguro, pero yo te quisiera decir que lo que más me mueve a mí es qué voy a buscar a México. Yo voy a México no como un Rey Mago cargado de cosas para llevar, mensajes, ideas, soluciones a problemas, no sé pensemos todas esas cosas.
“Yo voy a México como un peregrino, voy a buscar en el pueblo mexicano, que me den algo. No voy a pasar la canastita, quédense tranquilos, pero voy a buscar la riqueza de fe que tienen ustedes, voy a buscar contagiarme de esa riqueza de fe.
“Tengo ganas de ir a México para vivir esa fe con ustedes. O sea que voy con el corazón abierto para que se llene de todo aquello que ustedes me pueden dar.
“Ustedes tienen una idiosincrasia, una manera de ser que es fruto de un camino muy largo, de una historia que se fue forjando lentamente, con dolores, con éxitos, con fracasos, con búsquedas, pero hay como un hilo conductor.
“Ustedes tienen mucha riqueza en el corazón y, sobre todo, ustedes no son un pueblo huérfano porque se glorian de tener Madre, y cuando un hombre, o una mujer, o un pueblo no se olvida de su Madre, te da una riqueza que vos no la podés describir, la recibís, la transmitís. Bueno, yo voy a buscar un poco todo eso en ustedes.
“Un pueblo que no se olvida de su Madre, esa madre mestiza, esa madre que lo forjó en la esperanza. Conocen ustedes el chiste de aquel mexicano que decía: ‘Yo soy ateo pero soy guadalupano’. Tenía sentido, de un pueblo que no quiere ser huérfano. Por ahí, quizás está la gran riqueza que yo voy a buscar. Voy como peregrino de ustedes y ¡Gracias por recibirme!”
Otro más le preguntó:
“¿Qué es lo que piensa usted de la Virgen de Guadalupe?”, cuestionó Julián:
“Estuve dos veces en México. Una vez en el año 70 por una reunión de jesuitas. La segunda vez cuando el Papa San Juan Pablo II firmó y entregó la Exhortación postsinodal Ecclesia in America, que no recuerdo bien qué año era, por el 98 habrá sido, calculo.
“Las dos veces fui a visitarla, a la Señora, a la Madre, a la Madre del Dios por quien se vive. La primera vez en la vieja Villa. La segunda vez en la actual Basílica, en el actual templo. ¿Qué siento por ella? Seguridad, ternura.
“Cuántas veces estoy con miedo de algún problema o que ha sucedido algo feo y uno no sabe cómo reaccionar, y le rezo, me gusta repetirme a mí mismo: ‘No tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?’.
“Son palabras de Ella: ‘No tengas miedo’. Es lo que más me dice Ella. Otra advocación de la Virgen quizás me inspire otra cosa, pero cada vez que me pongo delante de su imagen y la miro allí, con esos ojos, haciendo esa síntesis cultural de ese Nuevo Mundo que está naciendo, esperando al Niño: ‘No tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?’.
“Y no espero tanto el milagro de las flores. Siento eso, que es Madre, que cuida, que protege, que lleva adelante un pueblo, que lleva adelante una familia, que da calor de hogar, que acaricia con ternura y que te quita el miedo: ‘No tengas miedo Juancito’.
“Eso es lo que yo siento delante de la imagen. Una de las dos veces que fui, me querían explicar la imagen y preferí que no, quedarme en silencio mirando. Dice mucho, es una imagen “decidora”, la imagen de una Madre que cobija, que cuida, que está metida en su pueblo, con la tez de su pueblo. Eso es lo que siento delante de Ella.
“Cuando vine a Roma en el 2013, estaba empezando a construir en Buenos Aires la parroquia San Juan Diego, la cual nombré en Buenos Aires, patrona de los floristas. San Juan Diego me dice mucho a mí, en su relación con la Virgen. Hombre bueno, pero se tuvo que meter en todo ese mundo de convencer al obispo, y de esto… y sentir la humillación de que no le creían: ‘No tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?’.
“Y él confió. Milagro de las flores, si es posible porque la Madre es la gran flor de México. Lo que pediría es, pero como un favor, a ustedes, que esta vez, que va a ser la tercera que piso suelo mexicano, me dejen un ratito sólo delante de la imagen.
“Es el favor les pido. ¿Me lo van a hacer?”, culmina la entrevista a Jorge Mario Bergoglio.
El rector de la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA), la universidad católica, Presbítero Francisco Ramírez Yáñez, nos adoctrina acerca de la llegada del Papa Francisco a estas tierras:
“¡Bienvenido! Gracias Papa Francisco por tu visita. Te esperamos con emoción y esperanza.
“Somos un gran pueblo que necesita madurar y crecer, porque estamos sometidos a vivir en la miseria o en la pobreza por la corrupción y la impunidad de las clases dominantes.
“Tenemos grandes valores como la familia fundada en el matrimonio de un hombre con una mujer, somos una nación de muchos jóvenes con deseos de estudiar y trabajar, deseamos cultivar la vida desde el primer instante de su concepción hasta la muerte natural, queremos ser mejores personas y que a cada familia no le falte el trabajo y el pan de cada día. También debemos fortalecer nuestra fe que se manifieste en obras de amor y solidaridad.
“Santo Padre Francisco, gracias por estar con nosotros”, termina el señor rector.
Y para Usted, amigo lector: ¿Qué representa la venida del Papa Francisco para su vida familiar?
Luego entonces amigo lector, no nos quejemos del México que estamos viviendo, porque en ello nos quede claro: ¡Tenemos el País que queremos! Esa es mi apuesta, ¿Y la de usted?

correo:luisnusa@outlook.com
Twitter: @LuisNSDG

 

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