Sergio Arturo Venegas Alarcón

TABLERO Actualizada 06/02/2016 a las 07:31    
Sergio Arturo Venegas Alarcón

Sergio Arturo Venegas Alarcón

  • Presidenciables en el Teatro de la República
  • Constitucionalizar el Mando Único: Braulio
  • Que “Lady Pantalones” pida perdón a Marcos
  • Sergio Pfeiffer, un joven maestro de 80 años

Del álbum 2014: Abraham González (+), el muy querido Tío Abraham, con nuestro director editorial Sergio Arturo Venegas Ramírez en la comida por el cuarto aniversario de PLAZA DE ARMAS, El Periódico de Querétaro, en El Campestre FOTO: MARTHA FLORES


Se fue invicto el Campeón Abraham

¡Quihubo, Campeón!

Así saludaba el empresario Abraham González Contreras a sus amigos, incontables y verdaderos, sumados y confirmados a través de una vida plena, divertida y fructífera, concluida sorpresivamente, el sábado, cuando apenas cumplía 70 años.
Constructor de caminos, carreteras y calles, tendió muchos puentes entre queretanos y no queretanos, prodigándose en afectos y pruebas de lealtad, hasta el último de sus días. Todavía la noche del viernes, la víspera del fin, montó guardia ante el féretro de don Yamil Kuri.
Abraham estaba siempre, en las buenas y en las malas.
Como ya se ha contado en estas páginas, puede llenar, él solo, un libro de anécdotas, tan ricas como aquella cuando le escondió sus botines al gobernador Rafael Camacho Guzmán en los baños de El Campestre, uno de sus escenarios de guerra.
El recio mandatario ordenó investigar y dar con el autor de la broma, cosa que no fue difícil. Abraham era un sospechoso común.
En venganza, Camacho mandó allanar las oficinas de la Constructora en la colonia Casa Blanca mientras él y sus amigos jugaban a las cartas. Los asaltantes se llevaron jugoso botín.
Abraham fue a reclamar a la Casa de la Corregidora. “Qué bromistas, ¿no?”, le contestó el gobernador.
Con todo, el Campeón se mantuvo invicto, porque intervino su manager (o sea don Abraham II) y le compensaron con obras, a condición de que Abrahamcito se pusiera a trabajar y dejara las vagancias.
Contratista de tercera generación, Abraham González Contreras era -socialmente- ajonjolí de todos los moles. Personaje imprescindible de la Pere, del Club de Industriales, de los desayunaderos más modestos, como la Fonda Juanita (que él rebautizó, con licencia papal, como Piccola Giovanna), la Costa Cantabrica del Tepetate y Roberto’s, hasta el Argentilia, del que se decía dueño.
Hace años, el colega Andrés Estévez y este columnista comíamos en ese restaurante ubicado todavía en el Boulevard de Las Américas 1, Lomas de Querétaro, acompañados del propietario. De pasadita, rumbo al baño, el infaltable Abraham le pidió-ordenó a Daniel Muñoz Mosqueda, “atiéndeme bien esta mesa”. Daniel aguantaba la carrilla del amigo y, sin duda, uno de sus mejores clientes.
Abraham estaba en todo. Lo mismo en actos oficiales que universitarios, culturales, empresariales o de medios. Era parte del paisaje queretano.
Participó lo mismo en las celebraciones de aniversario de PLAZA DE ARMAS que en el corte de listón del nuevo edificio del Diario, hace nueve años, junto a este columnista, cerca de don dueño y del entonces gobernador.
Abraham, o El Tío como le decíamos los armeros, nos invitaba a comer con frecuencia y estuvo siempre al tanto de los buenos y malos momentos de El Periódico de Querétaro, de los éxitos y, más recientemente, del boicot orquestado por la actual administración.
Veía la vida con optimismo y humor. Tengo para mí que la disfrutó a plenitud y sin queja. Era el mejor en lo suyo, lo mismo que en la amistad, de la que él -peregrino guadalupano- hizo una segunda religión.
Por eso y mucho más, ya extrañamos al Campeón.
Y se fue invicto.
-BLANCAS Y NEGRAS-
Sin novedad en el frente. Vino el Presidente Enrique Peña Nieto, como cada año, a conmemorar la promulgación de la Carta Magna de Querétaro en el Teatro de la República. Seis discursos se pronunciaron por los principales del país y el estado. Palabras bonitas. Se habló del respeto a las libertades que no se respetan. Y todos contentos.
La tarde anterior operaron los apagafuegos de Juan Martín Granados para convencer a Nina García de que quitara su tendedero de la Cuna de la Constitución. Le ofrecieron dos ferias del libro usado en Tequisquiapan, municipio gobernado por el PVEM, pero no la capital. Marcos exige que la mujer le pida perdón públicamente por lo de los pantalones. Y ahí sí ni Pancho puede.
Como tampoco pudieron impedir que se manifestaran los padres de los 43 de Ayotzinapa, apoyados por la agrupación local de Pablo González Loyola, aunque solo pudieron llegar con su protesta al Jardín Zenea. El Estado Mayor se hizo cargo.
Y adentro del Teatro, más que los discursos, la pasarela política. El Presidente y los presidenciables del PRI. Desde Osorio Chong a Videgaray, pasando por Beltrones, Meade, Calzada y Eruviel, por citar a unos cuantos.
-EL HISTORIETARIO-
Viejo lobo.
Sergio Pfeiffer cumplió 80 años este viernes y lo celebró en Lima, Perú, con la familia de su esposa, Elsa Barrantes, la mujer que hizo sentar cabeza al galán de los 70, 80 y más, mi amigo desde hace más de 40 años.
Ha sido y es el mejor fotógrafo de prensa, desde Amanecer, Diario y PLAZA DE ARMAS.
-Yo nunca he trabajado. He vivido de mi hobby y me pagan por eso, comentó a este columnista una mañana en su mesa del 1810, a la que diariamente llegan jóvenes y jubilados a tomar café.
Pfeiffer ha visto el Gobierno de cerca, por eso, sabe que “los políticos son iguales. Independientemente de los colores. No son ellos. Es el poder”. Testigo privilegiado de la política queretana, presume de nunca haber trabajado. “Por eso no tengo ni Seguro, ni bono de retiro”. Así es feliz. Muy feliz, remarca. No soy inmensamente rico, pero no me falta nada para ser feliz.
Fotógrafo callejero se autodefine Sergio Pfeiffer tras más de 50 años cargando su cámara, a la búsqueda de la mejor imagen, esa que todavía no toma y surgirá en cualquier momento.
Maestro de los reporteros gráficos de todo tiempo, se consuela: Hoy cualquiera es fotógrafo, hasta con un teléfono. Ya no tiene que checarse con un exposímetro la luz y la abertura de la lente. Los fotógrafos de hoy no saben qué es la profundidad de campo. La tecnología nos ha quitado hasta el sabor del cuarto oscuro.
Por eso advierte la necesidad de no perder la esencia del periodismo y exige más oficio, como el del pájaro carpintero, aunque él haya quemado en un día de cambio, todo su archivo, sus naves. “Se volvió humo”, como dice Beto Herrera. No vio a quién heredarle su estudio, porque sus hijos querían venderlo todo.
¿No te arrepientes de eso? Le pregunté un día.
-No me arrepiento de lo que he hecho, sino de lo que no he hecho. Mi vida es transparente.
Pfeiffer se reconoce un vicioso. De las cámaras, de las pipas, de los coches y las mujeres. De todo tuvo y probó en abundancia. Cámaras, docenas, las mejores, aunque hoy solo conserve cuatro, habiendo sido su favorita la Nikon, cuando era análoga. Pipas tiene más de 300. Coches deportivos, le conocí varios, pero ya no tiene. Hoy camina. Es fotógrafo callejero. Y de mujeres...
¿Fuiste gigoló?
-No. El gigoló golpea y exige. Fui habitante de las noches queretanas y nunca dejé de cumplir. Me dieron mucho y di mucho. Hablemos mejor de una cadena de favores. Acompañantes, les llaman ahora. Sería mucha soberbia decir que fui galán.
Igual niega que Elsa le haya hecho sentar cabeza.
Más bien la edad, responde. Antes, las mujeres volteaban a verme. Ahora se voltean para otro lado. Fui, como canta José José, de todo y sin medida. He probado. He vivido 80 años.
¡Y los que faltan!
-LA FRASE DE LA SEMANA-
Controversia.
Debe constitucionalizarse el Mando Único: Braulio Guerra Urbiola, en entrevista con PLAZA DE ARMAS, a propósito de la oposición de algunos Gobiernos Estatales y Municipales para asumir la estrategia nacional de seguridad.
¡Zas!
-CINE PLAZA-
Personajazo.
Corazón de campeón. La historia de un constructor de caminos y puentes, campeón de la amistad, Abraham González, fallecido a los 70 años.
El invicto.
-JUGADA FINAL-
A Marcos Aguilar Vega, que le exige una disculpa pública a Nina García antes de autorizarle una feria del libro usado, un soñador y empantalonado ¡JAQUE MATE!

Muy saludado: José Calzada Rovirosa, secretario de Agricultura y Ganadería, en primera fila, ayer en la celebración constitucionalista. Ya se le incluye en el handicap 2018. FOTO: CÉSAR COLUNGA


Viejo lobo de mar: Sergio Pfeiffer Jiménez -decano de los fotoreporteros y colaborador de PLAZA DE ARMAS- cumplió este viernes sus primeros 80 años. Y como el Johnnie Walker, sigue tan campante FOTO: PDA


Canal Youtube: Plaza de Armas Radio
Twitter: @SergioVenegasA
Email: venegasalarcon@hotmail.com
Facebook: Sergio Arturo Venegas Alarcón

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