México no sufre todavía por dólar caro y petróleo barato

Expertos consultados por MILENIO aseguran que los buenos manejos de la economía han ayudado

MILENIO Actualizada 30/11/2014 a las 18:44    
Etiquetas
La caída del petróleo llevó a Pemex a no publicar la cotización de la mezcla mexicana.  ESPECIAL

La caída del petróleo llevó a Pemex a no publicar la cotización de la mezcla mexicana. ESPECIAL

A juzgar por los datos, el buen manejo en las finanzas nacionales en los últimos años son la única tabla de salvación para la economía mexicana ante el embate del dólar contra el peso y la espiral en caída libre del petróleo, consideran expertos.

De hecho, especialistas como Rafael Camarena, analista de valores de Santander, afirman que al mantener los fundamentos macroeconómicos se puede preservar o incluso fortalecer la percepción interna y externa sobre la solidez de la economía.

Asimismo, la reciente confirmación de la línea de crédito del Fondo Monetario Internacional por 70 mil millones de dólares es vista por Banxico y Hacienda como una protección ante la volatilidad por el incierto panorama económico global.

En días pasados, dos de las pesadillas que por décadas han asolado los indicadores económicos se conjuntaron para crear una ola de sentimientos negativos sobre el futuro en corto y mediano plazo del país.

Por un lado, el peso perdió suelo contra el dólar al depreciarse 5.9 por ciento, llegando a su nivel más bajo en dos años, según el Banco de Pagos Internacionales.

Por otra parte, la caída del petróleo en los mercados internacionales llevó a Pemex a no publicar la cotización de la mezcla mexicana. Sin embargo, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, cree que "va a estar cercana a los 66 dólares".

En este sentido, la perspectiva es todavía más negra por la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de no cerrar las válvulas en su producción y continuar con sus 30 millones de barriles diarios, dejando al mercado decidir.

Con ello, el precio del barril puede seguir bajando, pues la producción de la OPEP se conjuga con la decisión de Estados Unidos de explotar sus yacimientos de petróleo shale (esquisto) y seguir inundando el mercado.

Sobre este punto, el secretario de Videgaray dijo el viernes que el efecto para México no es visible debido al seguro de coberturas petroleras contratado por el gobierno. Así, aunque la mezcla de crudo mexicano se cotice entre 65 y 66 dólares por barril, los 770 millones de dólares que se pagaron del Fondo de Estabilización protegen al país en caso de que el barril se mantenga en 79 dólares.

Sin embargo, Miguel Labardini, especialista de la consultora energética Marcos y Asociados, comentó que el que los precios se mantengan a la baja sí trae presión en el corto plazo, pues la cobertura contratada no llegaría a niveles tan bajos. El viernes pasado el crudo estadunidense WTI cerró en 66.15 dólares por barril y el Brent en 60.15.

Ante ello, Videgaray espera que el precio se estabilice, pero que al ser "una variable fuera de control", es oportuno contar con la cobertura mencionada.

La buena marcha de la manufactura de exportación, sobre todo en la industria automotriz, ha sido otro de los factores que han dado cierto colchón a las presiones monetarias y el ingreso de la renta petrolera. En su último reporte, el Inegi informó que el producto interno bruto (PIB) manufacturero creció 3.1 por ciento, contra 2.2 por ciento de la economía en general, contribuyendo a disminuir la dependencia del presupuesto por el petróleo, que ahora es de una tercera parte.

OJO CON LA REFORMA

En un reporte de la escuela de negocios Wharton, Germán Alarco, profesor de posgrado de la Universidad del Pacífico de Lima, advierte que el efecto de la caída de los precios del petróleo afectará las balanzas comerciales y la finanzas públicas de los países exportadores de la región. "Es también una llamada de atención para que estos países vayan ajustando sus modelos económicos procurando una mayor diversificación productiva".

Asimismo, Francisco J. Monaldi, profesor de la Harvard Kennedy School, advierte en el mismo reporte sobre el riesgo de que la baja en el precio del barril pueda "afectar ligeramente el éxito de la reforma petrolera al hacer menos atractivas algunas inversiones".

Hasta ahora, la consecuencia más visible de la depreciación del peso y la caída del petróleo ha sido a escala macroeconómica, con situaciones irregulares en la venta de dólar al público y con la expectativa de crecimiento del PIB para el cierre del año y para 2015.

EN LA CALLE

A nivel del piso, MILENIO pudo comprobar que en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se clausuraron algunas casas de cambio por abusos en el cobro de comisiones en la venta de divisas, sobre todo de dólares estadunidenses. A pesar de que el viernes el tipo de cambio cerró en 13.89 pesos por dólar, en el AICM el billete verde llegó a venderse hasta en 14 pesos.

Empleados de tiendas cercanas a los centros cambiarios y personal de seguridad comentaron que en estos días en los que el tipo de cambio está depreciado, algunos cambistas han aprovechado la situación para cobrar más. La paridad más alta se vende en 14 pesos en bancos y 13.89 en centros cambiarios.

En este punto, analistas de Monex afirman que el tipo de cambio se corregirá en corto plazo y que es factible que quede entre 13.55 y 13.75 pesos.

A pesar del efecto inmediato que puede tener un dólar caro (con especulación así como con encarecimiento en los insumos que la industria manufacturera requiere para sus operaciones), los analistas consideran que hasta el momento no se ha pasado la factura a los indicadores en forma de inflación.

Sin embargo, Camarena, de Santander, advierte que no se descartan riesgos sobre la inflación "en caso de que las presiones para el peso continúen en un contexto en el que se espera que el margen entre el PIB real y el potencial se reduzca".

En este sentido se da la consecuencia macroeconómica del actual fenómeno de depreciación de la moneda nacional y la correspondencia temporal del precio del petróleo, pues diversas instancias públicas y privadas han ajustado a la baja las expectativas de crecimiento del PIB para este año y 2015.

Por lo que hace al Banco de México, bajó su rango de crecimiento del PIB, dejándolo entre 2 y 2.5 por ciento para 2014 y para 3 a 4 por ciento en 2015. Previamente, el banco central calculaba rangos de hasta 2.8 y 4.2 por ciento para 2014 y 2015, respectivamente. El cálculo es similar a lo proferido por la Secretaría de Hacienda (que estima un crecimiento del PIB de no más de 2.5 por ciento este año), así como los de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que calcula 2.6 por ciento.

Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.





(*) Campo obligatorio


Twitter
Envía tu mensaje

Todos los derechos reservados. MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. es la propietaria y/o licenciataria de los materiales publicados en este sitio.

De no existir previa autorización por escrito, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos, particularmente en algún otro sitio de internet o medio impreso, el uso de los contenidos de este sitio es solamente personal, quedando estrictamente prohibido un uso diferente a este.