La Roja
ANASTASIA LECHTCHENKO

Presa por matar a su familia

Fue dictado el auto de formal prisión contra la joven de 19 años de edad que desmembró a su madre y hermana

NOTIMEX / AGENCIAS Actualizada 27/06/2015 a las 09:31    
Anastasia Lechtchenko Masney refirió ante el Ministerio Público que mató a su madre y hermana.  AGENCIAS

Anastasia Lechtchenko Masney refirió ante el Ministerio Público que mató a su madre y hermana. AGENCIAS

TIJUANA, Baja California.- La fiscalía estatal fue notificada del auto de formal prisión contra Anastasia Lechtchenko Masney, de 19 años, probable responsable del delito de homicidio calificado agravado en razón de parentesco consanguíneo.
En un comunicado, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que la notificación del auto de formal prisión le fue remitida a través de la Dirección de Control de Procesos de la Zona Tijuana.
Indicó que de esta forma el Juzgado V de lo Penal inicia formalmente el proceso contra ella dentro de la causa penal 302/15.
El proceso penal es por los delitos cometidos en agravio de Yuliya Masney Safonshik, de 42 años, y Valeria Aliona Lechtchenko Masney, de 12 años, su madre y hermana, respectivamente.
La fiscalía estatal señaló que las pruebas presentadas contra Anastasia Lechtchenko por la Unidad Orgánica de Homicidios Dolosos fueron determinantes para que la juzgadora tomara la decisión.
Asimismo, señaló la fiscalía, aportará los testimoniales y dictámenes necesarios durante el periodo de instrucción, con el fin de acreditar la responsabilidad de la ahora procesada.
La cruel confesión de Anastasia
Por qué Anastasia Lechtchenko Masney no estuvo en prisión sino hasta el 19 de junio, es una pregunta que a muchos inquieta. No solo por la saña del asesinato de su madre y su hermana, cuyos cuerpos fueron desmembrados y los órganos extraídos, sino porque la joven presuntamente confesó a la autoridad del Estado ser la verdugo de su familia.
La razón de la libertad de quien se confesó victimaria de su madre y su hermana se debe a las diferencias que persisten en el método para procurar la justicia y administrar la misma. Inicia con un choque de conceptos en el proceso judicial entre la labor de la Agencia del Ministerio Público y el Juzgado Quinto Penal, y se encuadra en un desentendimiento entre la Procuraduría General de Justicia de Baja California y el Poder Judicial.
Sin embargo, públicamente ni el Poder Judicial ni la Procuraduría se han enfrentado. Lo que sí, se culpan una institución a otra por la libertad de Anastasia.
Anastasia Lechtchenko Masney es de padres rusos que fueron cirqueros, nació en San Luis Potosí, tiene 19 años y desde hace 3 sus padres empezaron a tener problemas para gobernarla, según se quejaron ante las autoridades de CAPEA en 2012, 2013 y 2015, años en los que fueron a reportar sus desapariciones.
La madrugada del jueves 11 de junio de 2015, la Policía Ministerial adscrita a la Subprocuraduría de la Zona Tijuana la detuvo en calidad de indiciada.
Unas horas antes, los cuerpos de su madre, Yuliya Masney Safonchik, y su hermana, Valeria, habían sido localizados en la casa materna ubicada en Avenida Ensenada número 22311, Sección Jardines del Sol en Playas de Tijuana. Las habían asesinado, destazado y dejado sus restos en bolsas negras en el patio trasero del inmueble.
La noche del miércoles 10 de junio las autoridades llegaron a la casa por dos denuncias:
1.- Vecinos reportaron olores fétidos que salían de la casa en Jardines del Sol.
2.- Una denuncia anónima de una mujer informando que la joven Anastasia le había pedido ayuda para tirar las bolsas con los cuerpos, porque no tenía carro.
Los agentes de homicidios se encontraban revisando la escena del crimen cuando Igor
Lechtchenko (padre y exesposo de la víctima, separado 2 años atrás de la familia) llegó a la casa porque un vecino le avisó que algo sucedía.
El hombre dijo a los investigadores que la única persona que también habitaba la casa y no estaba entre las muertas era Anastasia, y que el martes 9 de junio, cuando fue a la casa, la notó rara, que se puso agresiva, no lo dejó entrar e incluso lo amenazó con llamar a la Policía. Por eso mejor se fue.
Entonces la PGJE emitió una orden de presentación a nombre de la joven como posible inculpada. La encontraron en una terraza con unas amigas. Desde el primer momento Anastasia decidió confesar que ella las había matado, del motivo, según dijo, fue porque le hacían brujería.
Como el asesinato se había dado de tres a cinco días antes de su presentación, no había flagrancia. El Ministerio Público justificó que no podía retenerla porque era ilegal la detención. Por eso después de tomarle la declaración -proceso que según la autoridad no duró siquiera una hora-, la dejó libre.
Anastasia jamás estuvo detenida.
“No tenemos la posibilidad de arraigo (una reforma constitucional quitó facultades a los Estados en 2008), no se da la detención urgente o urgencia administrativa (cuando por la circunstancias no se puede acudir a un juez), porque en Tijuana, si hay Juzgados abiertos, entonces no se da el supuesto. Solicitamos la orden de aprehensión urgente y nos la negaron, no podíamos retenerla”, explicó el subprocurador contra la Delincuencia Organizada en el Estado, José María González.
De si existen otros presuntos responsables o sospechosos adicionales, si la joven Anastasia tiene o no la fuerza para destazar los cuerpos, o si de ser responsable recibió algún tipo de ayuda, son factores a los que no se ha llegado. De hecho ni siquiera la confesión de la muchacha ha sido analizada, y menos calificada como válida.
La confesión
Desde que los primeros agentes ministeriales la encontraron, Anastasia Lechtchenko Masney dijo que ella había matado a su madre y hermana.
En entrevista con la autoridad, comentó que había leído en Internet cómo destazar cuerpos, pero en la declaración formal ya no lo mencionó. Sobre el caso, los peritos no encontraron ninguna computadora propiedad de la joven en la casa.
En su declaración ministerial, la muchacha contó:
Se desapareció por tres días y regresó a su casa la noche del domingo 7 de junio. Durante su desaparición había estado con tres hombres distintos a quienes había cobrado por sexo. Explicó que intentó entregarle 3 mil pesos a su madre “para que la quisiera”, pero que la mujer se negó a recibirlo y, según Anastasia, respondió agrediéndola con muchos calificativos humillantes, como que su vida no valía nada, que era poca cosa y otras palabras altisonantes.
De la madre: “Tenía cara de que sabía que la iba a matar”
La joven explicó que se fue a caminar y regresó. Encontró a su madre en el sillón y escuchó una voz que le dijo que la matara “porque es bruja”. Con ese mensaje, justificó que por las noches sentía piquetes en el cuerpo por los trabajos de brujería que le hacía su mamá.
Sin escozor confesó:
Su madre estaba sentada en un sillón en la sala y “… tenía cara de que ya sabía que la iba a matar”. Entonces Anastasia se paró atrás de la señora, le puso la soga al cuello, levantó una rodilla y la recargó contra el respaldo del sillón y empezó a jalar. Explicó que su madre tardó en morir, porque que de tanto en tanto ella aflojaba la soga y se asomaba para verle la cara. Según confesó, la asfixió durante media hora para lograr su objetivo.
De su hermana: Una voz le ordenó sacarle los ojos
Continuó Anastasia con su relato:
Después fue a la recámara de su hermanita Valeria y la asfixió con la misma soga, pero a la niña sobre la cama. Comentó que la carne de la menor era más blandita y que mientras la mataba tocó su corazón y todavía seguía palpitando.
Sobre por qué le sacó los ojos a su hermana, Anastasia comentó varias cosas. Primero que una voz se lo ordenó, después, que sin la mamá, la menor ya no tendría quién la cuidara.
Agregó que su madre tenía a la niña como muñeca y que ella tenía una muñeca de porcelana que se parecía mucho a su hermana. Justificó: muerta la madre, la niña podía seguir el embrujo.
Después de los asesinatos, se fue a correr
En la confesión Anastasia explicó que después de asfixiar a su madre y hermana se fue a correr para tranquilizarse. Regresó de su corrida y jaló el cuerpo de la madre al piso de la cocina. Ahí le cortó la cabeza, después las extremidades y le sacó el corazón, “porque es la única forma de acabar con las brujas”.
Metió los restos en bolsas negras de basura. El proceso de desmembramiento del cuerpo de su madre le llevó aproximadamente cuatro horas. Hizo lo mismo con el cadáver de su hermanita, pero con ella tardó tres horas. Después limpió la cocina.
Refirió que para las 8:00 de la mañana del lunes 8 de junio ya había terminado.
Cuatro entrevistas sobre el crimen, misma versión
Anastasia fue entrevistada por personal de la Subprocuraduría de Zona, después por la Unidad de Homicidios, más tarde por el Agente del Ministerio Público y finalmente habló con ella un representante del Consulado Ruso.
Al final de las entrevistas, antes de ser puesta en libertad, aun en oficinas de la PGJE, les contestó molesta: “Ya les he dicho mil veces cómo fue”.
Del consumo de droga, Anastasia salió negativa en la prueba que le hicieron el 11 de junio, cuando dio su confesión. En la entrevista aseguró que nunca había comprado droga, pero sí había consumido mariguana, cristal y éxtasis, aunque aseguró que el día de los hechos “estaba limpia”.
Le preguntaron si había sufrido algún tipo de agresión de parte de su padre y argumentó que no. Después de ofrecer su versión de los hechos, continuó en libertad.

Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.





(*) Campo obligatorio


Twitter
Envía tu mensaje

Todos los derechos reservados. MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. es la propietaria y/o licenciataria de los materiales publicados en este sitio.

De no existir previa autorización por escrito, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos, particularmente en algún otro sitio de internet o medio impreso, el uso de los contenidos de este sitio es solamente personal, quedando estrictamente prohibido un uso diferente a este.