Local
Conmemoran centenario de “Chalío” familiares y amigos

Recuerdan a Rosalío Solano

Al cumplirse 100 años de su natalicio, develan placa en honor al cinefotógrafo queretano en un emotivo homenaje

Actualizada 31/08/2014 a las 08:59    
Etiquetas
Las hijas del cinefotógrafo Rosalío Solano en voz de Sofía (segunda de izq. a der.) recordaron a su padre en el evento en el que se develó la placa por su centenario.  LUIS SÁNCHEZ

Las hijas del cinefotógrafo Rosalío Solano en voz de Sofía (segunda de izq. a der.) recordaron a su padre en el evento en el que se develó la placa por su centenario. LUIS SÁNCHEZ


El homenaje por el centenario del cinefotógrafo Rosalío Solano fue un evento emotivo, que permitió la reunión de su familia, que anoche presenció la develación de la placa por sus 100 años y por haber sido un ilustre queretano que marcó la historia del cine nacional.
Al evento asistieron las hijas del cineasta: Sofía, Rosa María, Laura y Silvia; igualmente estuvo José Velázquez Quintanar, “Pepe”, quien subió al escenario a compartir algunas experiencias que tuvo junto a Rosalío Solano, quien le enseñó el arte de la fotografía y el aprecio a la exposición de la luz. Originalmente el homenaje se tenía planeado en el Teatro de la Ciudad, sin embargo fue en el Cineteatro Rosalío Solano donde se efectuó, ya que la sala estrenó placa.
José Antonio Mac Gregor, director del Instituto Municipal de Cultura, estuvo presente en el homenaje al cineasta, quien nació un 30 de agosto de 1914. Para empezar el evento, en la pantalla se proyectó una serie de fotografías de “Chalío” o “Pelón”, como era conocido, donde se mostró parte de su trayectoria no sólo como profesional de la lente, sino como amigo de muchos.
Sofía Solano subió al escenario y dedicó unas palabras a su padre, hecho que sumergió el ambiente del Cineteatro en una nostalgia y a la vez alegría que invadió a los presentes: “Hola, papi, ahora que se acerca la fecha de tu cumpleaños vienen a mi mente tantos y tantos recuerdos, como ese día que regresábamos de Bernal y mamá dormía en el asiento trasero; empezaste a platicarme de tu infancia. Naciste en el hermoso Pueblo Mágico de Bernal, en plena guerra del 14, por seguridad, mis abuelos y todos tus hermanos se refugiaron en las minas de Juchitlán, regresando a Bernal, donde cursarías tus únicos dos años de primaria”.
Rosalío Solano destacó por ser un “brujo” de la cámara, sabía dominar su equipo, pero sobre todo lograba darle a sus tomas una sensibilidad y, por supuesto, conseguía que los artistas quedaran satisfechos con su trabajo, como María Félix, quien en un momento halagó el trabajo de quien hizo más de 200 películas.
Entre algunas de sus obras destacan: “Trotacalles” (1951), “El vampiro” (1957), “Tlayucan” (1961), “Cinco de Chocolate y uno de fresa”, “La pasión según Berenice” y más.
Rosalío Solano fue una persona venida del esfuerzo, perdió primero a su padre, lo que hizo que llegara a vivir a Querétaro, para más tarde irse a la capital, donde laboró como barnizador en la producción “Sobre las olas”; después sería con Guillermo Baqueriza con quien se introdujo al mundo de la fotografía, hecho que lo conquistaría de por vida.
“Espaldas mojadas” (1953) fue la película en blanco y negro de las favoritas del cineasta, ya que en un pequeño estudio logró recrear un patio ferroviario de la frontera con Estados Unidos. El cinefotógrafo se caracterizó por ser intrépido, casi arriesgar su vida, para lograr sus tomas –prácticamente a puro pulso-; igualmente, a sus 50 años se dedicó a aprender inglés, y lo hizo sólo para que cuando se filmaran películas extranjeras en México no le quitaran el trabajo a él y a su staff.
En Querétaro el Cineteatro (2000) fue bautizado con su nombre, y cuando cumplió 90 años develaron una placa. En Bernal le otorgaron la medalla “Ezequiel Montes” y abrieron el Museo del Cine Rosalío Solano. El 2007 fue una fecha muy especial para el artista, ya que fue ganador del Ariel de Oro por sus más de cinco décadas de trayectoria en el cine nacional.
Sofía Solano terminó sus palabras con un nudo en la garganta.
“Don Rosalío Solano Quintanar recibe hoy este merecido homenaje, no solamente por su envidiable carrera dentro de la industria fílmica, sino por su gran amor a Querétaro”, afirmó Mac Gregor. El evento finalizó con la develación, envuelta en aplausos, de la placa por el centenario del ilustre “Chalío”.

Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.





(*) Campo obligatorio


Twitter
Envía tu mensaje

Todos los derechos reservados. MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. es la propietaria y/o licenciataria de los materiales publicados en este sitio.

De no existir previa autorización por escrito, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos, particularmente en algún otro sitio de internet o medio impreso, el uso de los contenidos de este sitio es solamente personal, quedando estrictamente prohibido un uso diferente a este.