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VIENE SEMANA SANTA

ACEPTAR CRUZ PIDE OBISPO

Califica de muy Santos a la Madre González Lafón y a Monseñor Septién

Actualizada 14/03/2016 a las 07:40    
Guía : A orar convocó Faustino Armendáriz Jiménez, ante la cercanía de la Semana Santa. El Obispo de Querétaro fue entrevistado por nuestro director general, Sergio Arturo Venegas Alarcón.  FOTO:PLAZA DE ARMAS

Guía : A orar convocó Faustino Armendáriz Jiménez, ante la cercanía de la Semana Santa. El Obispo de Querétaro fue entrevistado por nuestro director general, Sergio Arturo Venegas Alarcón. FOTO:PLAZA DE ARMAS

Ante la proximidad de la Semana Santa -que “es una propuesta de dolor, pero también de Resurrección”- el Obispo Faustino Armendáriz Jiménez llamó a no sacarle la vuelta a la Cruz e intensificar la oración en este mundo hedonista y a veces relativista, ignorante de que el camino de la felicidad no está en los horóscopos, sino en Dios.
Así lo manifestó el pastor de la grey católica en entrevista exclusiva con PLAZA DE ARMAS, El Periódico de Querétaro, en la que calificó de muy ilustres y muy Santos a la Madre María Eugenia de la Santísima Trinidad González Lafón, fundadora del Instituto de las Hermanas Catequistas de María Santísima y al ilustre Monseñor Salvador Septién Uribe, cuyas causas ya se han iniciado en El Vaticano.
Recordó también la reciente visita del Papa Francisco y las tareas dejadas a los mexicanos, especialmente la de no caer en la peor tentación: la de la resignación. A propósito del cincuentenario de la Procesión del Silencio, en este 2016, invitó a no sacarle la vuelta a la Cruz, a orar con objetividad y autocrítica, sin autocomplacencia.
De negro absoluto, solo roto por el alzacuellos blanquísimo y su cadena plateada, Faustino Armendáriz Jiménez nos recibió en su casa, en donde este reportero entrevistó a sus dos antecesores: Alfonso Toríz Cobián y Mario de Gasperín Gasperín.
Generoso, el Obispo de Querétaro concede todo el tiempo y responde a las preguntas con amplitud, a pesar de la urgencia de desahogar una agenda intensa, más intensa ante la cercanía de la Semana Mayor.
Este fue el diálogo.
Tomar la Cruz de cada día
PLAZA DE ARMAS: ¿Cómo debe vivirse la próxima Semana Santa en este tiempo tan tempestuoso y de tantos problemas?
OBISPO: La Semana Santa prácticamente inicia con el tiempo cuaresmal. Se prepara uno en el tiempo cuaresmal y quisiera usar una comparación: es como subir una montaña. Cuando uno va subiendo una montaña, que es la montaña de la vida, hay momentos en los cuales se tiene que detener para agarrar aire, para contemplar el panorama, para mirar hacia atrás, para ver con satisfacción el camino recorrido, pero también para mirar hacia adelante y ver la cumbre, de tal manera que las metas que están delante siempre sean un desafío.
Es un tiempo precisamente para detenerse en el camino de la vida. Todos los años hay una Semana Santa y afortunadamente al final de la Semana Santa hay un Domingo de Resurrección. Por eso el tiempo que la Iglesia propone cada año de la Semana Santa es un tiempo de preparación espiritual y es la razón por la cual hay invitación a vivir esos ejercicios espirituales, momentos de altos en el camino. De tal manera que podamos con serenidad hacer un discernimiento del pasado. Agradecerle a Dios y mirar con gratitud el pasado, pero al mismo tiempo hacer un discernimiento y un examen de conciencia del presente y hacerlo con responsabilidad.
También la Semana Santa es una oportunidad para mirar el futuro con esperanza. ¿Por qué?, porque en Semana Santa meditamos en el amor de Dios, el Triduo Pascual que nos invita a contemplar o sea a meternos en el templo de Dios, a buscar intensificar nuestro dialogo con Él a través de un dialogo de amigos que se llama oración y donde nosotros podemos mirar, contemplar el gran amor que Él nos tuvo al sufrir por nosotros.
Hoy no queremos sufrir, hoy le sacamos la vuelta a la Cruz, le sacamos la vuelta al sufrimiento, estamos en un mundo hedonista y a veces también relativista de tal modo que fácilmente cuestionamos cualquier propuesta que implique Cruz, que implique sacrificio y la Semana Santa es una propuesta de Cruz, pero también de Resurrección. No hay otro camino, el que quiera conseguir el éxito, por ejemplo, en una empresa, tiene que batallarle bastante y el que quiera seguirme dice Jesús “tome su Cruz de cada día y sígame para que consiga la Resurrección” .
No a los horóscopos
PLAZA DE ARMAS: El Papa Francisco en su reciente primera visita a México, sacudió conciencias, pero también dejó tareas.
OBISPO: Bueno una de las tareas es no caer en la tentación de la resignación, que es la peor de todas. Después de haber enumerado las del poder, la de la fama y la de tener, dijo, una de las grandes tentaciones que les invitó a no caer en ella es la resignación, es decir resignarnos a como estamos y mirar con esperanza el futuro. Pero la propuesta que hacía es hacerlo en el nombre de Dios, creo que todos incluidos, todos los ambientes de nuestra sociedad tendríamos que mirar el futuro que siempre será incierto, pero cuando es con esperanza eso nos da una certidumbre de que es posible lograr algo; sobre todo decirle a Dios “estoy en tus manos”.
Yo invito en esta Semana Santa a que nos detengamos a orar, que lo hagamos con objetividad no con autocomplacencia, que lo hagamos con autocrítica todos, como el Papa nos ha enseñado a decir “somos pecadores y tenemos que reconocerlo”. No nos resignemos a seguir cargando con nuestros pecados por la vida, sino que más bien busquemos la manera de emprender caminos nuevo.
Los caminos no son los horóscopos, el camino no son las promesas de felicidad que fácilmente se nos dan así de manera muy superficial. El camino de la felicidad se encuentra en Dios, en el trabajo que hacemos en su nombre y reconociendo que no estamos solos, que Él nos ayuda.
50 Procesiones del silencio
PLAZA DE ARMAS: Este año se cumplirán 50 de la Procesión del Silencio ¿tendrá una significación especial el que sea medio siglo de este encuentro de los católicos por las calles de Querétaro?
OBISPO: Me parece muy interesante primero encuadrar cualquier acontecimiento en el Año de la Misericordia. La Semana Santa en el Año de la Misericordia que nos invita a traducir nuestra fe en hechos concretos, como aterrizar lo que yo creo en actitudes sobre todo a favor del prójimo. Y hay oportunidades inmensas para hacer el bien.
Sin duda hay otros acontecimientos como este que usted menciona de la Procesión del silencio. Acabamos de celebrar dándole gracias a Dios por estos 50 años en una Eucaristía en el Templo de la Cruz donde quienes participan de esta procesión nuestro comentario era que tenemos que seguirlo haciendo impulsar, que estos 50 años sean para impulsar más participación y también más devoción. De tal manera que sea una de las grandes Procesiones del Silencio de nuestro país, pero sobretodo que la Procesión del Silencio marque a quienes participamos en ella, porque es una oportunidad de abrazar algo que no fácilmente queremos asumir todos los días que es el silencio.
El silencio como que nos estorba, entonces esta Procesión del Silencio nos puede enseñar mucho en Querétaro y nos puede ayudar a mucho crecer en espiritualidad, a crecer como buenos ciudadanos, a crecer como buenos católicos de tal manera que no sea una procesión de cada año y no pase nada en nuestra vida.
Ojalá pase algo.
Próximos Santos queretanos
PLAZA DE ARMAS: Finalmente señor Obispo, la iglesia tiene y en Querétaro especialmente, personajes a los que puede llevar a los altares ¿Está trabajando en ello la iglesia?
OBISPO: Sí. Afortunadamente este año hemos publicado con motivo sobre todo de los 150 años de la Diócesis un legajo de vidas ejemplares queretanas y entre ellas unas que el día de ayer iniciamos su proceso de beatificación y canonización que es una queretana ya muy conocida y reconocida en los ambientes eclesiales, en la sociedad queretana. que es la Madre María Eugenia de la Santísima Trinidad González Lafón, que tiene sus raíces en Querétaro y que sin duda esto nos muestra que es posible recorrer estos caminos y va a ser un ejemplo, ojalá, no sabemos cuándo la tengamos en los altares y que se reconozcan oficialmente sus virtudes en el itinerario que ella recorrió como una religiosa preocupada especialmente por la niñez.
En la catequesis ella fue sembrando lo que sembró Jesús, sembrando el amor y sembrando el amor a Dios, por eso tenemos sin duda otros como el padre Monseñor Salvador Septién que también acudimos a él ya desde hoy y podemos pedir la intercesión de estos hermanos muy ilustres y también muy Santos en Querétaro.
Todo aquel que hayamos visto en la vida que haya hecho el bien podemos tener la seguridad que está con Dios por eso podemos pedir su intercesión para que nos ayude a nosotros que estamos batallando en este caminar que es la vida cristiana.
PLAZA DE ARMAS: Muchas gracias, señor Obispo.
OBISPO: Que Dios lo bendiga.

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