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FUNERALES DE EL PAPA VIAJERO

Juan Pablo, once años ya

El 8 de abril, con 200 Jefes de Estado y de Gobierno, reyes y dirigentes de otras religiones, lo despidieron

Actualizada 03/04/2016 a las 09:45    
Tymieniecka visitó a Juan Pablo II varias veces en El Vaticano. En la foto, Su Santidad se despide de la filósofa norteamericana.  FOTO: CEDIDA POR BILL Y JADWIGA SMITH A LA BBC

Tymieniecka visitó a Juan Pablo II varias veces en El Vaticano. En la foto, Su Santidad se despide de la filósofa norteamericana. FOTO: CEDIDA POR BILL Y JADWIGA SMITH A LA BBC

Hace 11 años, un sábado como el de ayer, murió Juan Pablo II. Desde la Plaza de San Pedro nos llegó la noticia.
En ese momento este armero era jefe de Información de Grupo Imagen Multimedia.
Unas horas después tomé un vuelo a París, Francia, y de ahí otro a Roma. Ya habían iniciado los preparativos para  su funeral cuando llegué a El Vaticano.
Lo primero que me sorprendió fue que en la Vía de la Conciliación, pendiendo de las ventanas, en mantas, los católicos pedían que fuera canonizado “Santo Súbito”.
El carisma de El Papa Viajero era indudable y la Iglesia Católica vivía momentos difíciles. Además de los funerales, en San Pedro se aprestaban a elegir al sucesor del primer Papa no italiano desde 1523. Con 27 años en el Trono de San Pedro, Karol Józef Wojtyla, había sido uno de los líderes más influyentes del mundo y sería difícil encontrar un hombre que pudiera llenar ese espacio.
El día de su muerte, 21:37 horas del 2 de abril de 2005, Angelo Sodano, el poderoso secretario de Estado de El Vaticano, informó que Juan Pablo II había vuelto a la casa del Padre.
Iniciaron los funerales el 3 de abril, cuando el cuerpo de Su Santidad fue trasladado a la Sala Clementina para darle el último adiós.
De ahí salió el 4 de abril a la Basílica de San Pedro e hizo un recorrido por su plaza. Duró varios días el cuerpo del polaco, que fue visitado por millones de personas que fueron de todo el mundo a despedir a su pastor.
El 8 de abril, con 200 jefes de Estado y de Gobierno, reyes y príncipes, y dirigentes de otras religiones, en San Pedro, el prefecto para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, daba el discurso de despedida a Juan Pablo II. Los aplausos y lágrimas se mezclaban en el lugar.
Luego, ya por la tarde, el catafalco con los restos de Juan Pablo II bajó a las Grutas Vaticanas, donde hasta el día de hoy lo acompaña una imagen de la Virgen de Guadalupe.
Diez días después, la mañana del 18 de abril, iniciaba el primer cónclave del siglo XXII. Entraban 12 Cardenales, teniendo como decano a Joseph Ratzinger y a un fuerte rival para suceder a Wojtyla: Francis Arinze.
Tras cuatro rondas de votación, el 19 de abril, desde el balcón de la Basílica de San Pedro, se anunció al sucesor de Juan Pablo II: Joseph Ratzinger, que eligió el nombre de Benedicto XVI. El Papa Alemán dejaba atrás -además de Arinze- al llamado Caballo Negro que por poco lo alcanza y gana: Jorge Mario Bergoglio, el argentino que (según las crónicas) pidió en el Cónclave apoyar a Ratzinger.
Pero como la historia es circular, 8 años después, tras abdicar al trono, en un nuevo cónclave, Jorge Mario Bergoglio fue electo Papa, el primer latino que además ha revolucionado y cimbrado las estructuras de la Iglesia Católica mundial.
Hoy, Benedicto XVI tiene fuertes problemas de salud, que han llevado a declarar a su fiel secretario personal Georg Gänswein, Arzobispo alemán, que “lamentablemente el caminar es ahora fatigoso y por eso utiliza un andador. En abril cumple 89 años. Es como una vela que, lenta y serenamente, se apaga, como nos sucede a muchos”.
Y comentó que Ratzinger  “Ha conservado una gran pasión por los felinos. En nuestros jardines viven Contessa y Zorro, dos gatos que a menudo vienen a saludar al Papa emérito”, indica Gaeswein, actual prefecto de la Casa Pontificia.
Joseph Ratzinger (Marktl Am Inn, Baviera 1927) reside en el monasterio vaticano Mater Ecclesiae, después de que se hiciera efectiva su renuncia al papado, el 28 de febrero de 2013, y tras permanecer en el palacio de Castelgandolfo hasta el 2 de mayo de ese año.
Los rumores sobre el grave estado de salud del primer Papa que abdica en la era moderna se multiplicaron este mes por las dificultades que mostró al caminar, encorvado y ayudado por un bastón, para acoger el 24 de marzo pasado a Francisco en la residencia veraniega de Castel Gandolfo, donde se retiró para meditar y rezar desde el pasado 28 de febrero, reseñó AFP.
Según una veterana periodista española, autora de varios libros sobre El Vaticano, las noticias que tiene sobre el estado de salud del Papa emérito, quien aún reside en el palacio apostólico a 30 kilómetros de Roma, son “que está bastante mal” y “que tiene algo grave”, sin dar mayores detalles.
Para el portavoz de El Vaticano, padre Federico Lombardi, la periodista se basa solo en las imágenes transmitidas por la televisión y a partir de ellas “empezó a especular”, dijo.
“El Papa asumió un pontificado difícil a una edad elevada. Era una persona anciana que tuvo que trabajar muy duro”, explicó Lombardi.
En tanto se cumplen 11 años de la muerte de Juan Pablo II, en El Vaticano hay quienes piensan que el final de Benedicto XVI está cercano y ya analizan qué tipo de funeral deberá tener, porque al Papa Emérito fue enérgico, pero querido dentro de la Curia Romana.

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