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INGENIERÍA HUMANA

AMIGO (A) MOTOCICLISTA: POR FAVOR USA EL CASO

EUGENIO GARCÍA ROMERO Actualizada 07/04/2016 a las 08:46    
.  GERARDO GONZÁLEZ

. GERARDO GONZÁLEZ

Cada día en Querétaro somos más quienes preferimos desplazarnos a bordo de una motocicleta. Y es que no es para menos, pues cada día tenemos más abundante y conflictivo tráfico. Aunque, y ahí está el “pero”, recuerda que estamos en una sociedad en la que nos falta mucha cultura como conductores, independientemente del vehículo que utilizamos, la cortesía brilla por su ausencia. El uso práctico de la motocicleta es de altos riesgos, uno de ellos es la falta de uso del casco por parte de los usuarios.
Aforo vehicular en puntos estratégicos
Marlen Pacheco Serrano, de la UTQ, realizó el estudio “Investigación Estadística del Transporte Terrestre del Estado de Querétaro”, en 2015, en el que presenta las siguientes cifras:
Clasificación de las vialidades
Menciona que las vialidades se clasifican de acuerdo con la función que desempeñan en el sistema de transporte (Sedesol, 2001), aunque el nombre dado al tipo de vialidad puede cambiar, la clasificación en todos los casos se basa en el papel que juega una vialidad para alcanzar los principales objetivos: movilidad y accesibilidad.
Arterias principales o primarias: Son las vialidades que llevan grandes volúmenes de tránsito alrededor de la ciudad. Son los caminos de acceso controlado, las intersecciones entre las calles locales, colectores y vías primarias están normalmente a desnivel. En esta categoría se encuentran: Av. 5 de Febrero, Autopista México-Querétaro y Boulevard Bernardo Quintana.
Arterias Colectoras: Se trata de las vialidades que se conectan con el sistema de arterias principales. Generalmente tienen franja separadora central y presentan un alto volumen de tránsito. Las vialidades en esta clasificación son: Zaragoza, Universidad, Corregidora, Boulevard de la Luz, Constituyentes, Pie de la Cuesta, Luis Pasteur, Carretera a Huimilpan (tramo urbano), Revolución y Boulevard de las Américas, entre otras.
Vías Secundarias: Son las que se enlazan a las vías locales con las arterias principales y arterias colectoras más próximas. Proporcionan un mayor acceso a propiedades colindantes. Las vialidades son: Ezequiel Montes, Guerrero, Juárez, Tecnológico, Circunvalación, Paseo Constitución y Felipe Ángeles, entre otras.
Vías Locales: Son las que facilitan el tránsito en las colonias y proporcionan el acceso directo a las propiedades. Se conectan directamente con las vías secundarias y tienen bajos volúmenes de tránsito. Ejemplo: Paseo del Jacal, Morera y Camelinas, entre otras.
Resultados del Estudio de Aforos en Estaciones Maestras en el 2012 las 24 horas
En la Autopista México-Querétaro el promedio diario fue de 151 mil 379 vehículos; en la Carretera Libre a Celaya 106 mil 786 vehículos; 5 de Febrero 179 mil 289; Boulevard Bernardo Quintana fue de 115 mil 886 vehículos; Corregidora 17 mil 472 vehículos; Zaragoza 45 mil 924 vehículos; Revolución 31 mil 983 vehículos; Universidad 44 mil 531 vehículos; Pasteur 25 mil 666 vehículos; y en la Vialidad Pie de la Cuesta fue de 25 mil 715 vehículos.
Conclusiones
Pacheco Serrano concluye: El acelerado crecimiento de la población de la zona conurbada de Querétaro genera presiones muy altas en la infraestructura urbana, en particular en el sistema de vialidades. Aunado a esto, se tiene un crecimiento aún mayor del parque vehicular, lo cual ocasiona que un mayor número de personas cambie el transporte público al privado. Estos dos factores, y agregando el crecimiento abrupto del sector industrial, explican el crecimiento tan grande observado en los volúmenes de tránsito de las arterias principales de la zona, y como consecuencia la disminución acelerada en su nivel de servicio.
Ley universal: Use el casco
Prácticamente en el mundo existen legislaciones en las que es obligatorio el uso del casco para manejar motocicletas, tanto para el conductor como para el pasajero; de hecho, en muchos lugares esta regla también aplica para conductores de bicicletas. Curiosamente, al igual que para otras leyes, quien más se opone a esta disposición es quien resulta ser el más beneficiado: el conductor y su pasajero. Y ahí los vemos, con el casco amarrado en el asiento y, por qué no decirlo, estúpidamente con el casco colgado del brazo (¿?).
Si no usas el casco
Los accidentes de tráfico son la causa más frecuente de traumatismo craneoncefálico (TCE), estando incluidas las lesiones de los ocupantes del vehículo, peatones, motociclistas y ciclistas. Paradójicamente, lo que mejor te puede suceder en un severo accidente en motocicleta, sin que uses el casco, es que fallezcas, ya que si en una colisión no traes puesto el casco lo más seguro es que la parte de tu cuerpo más susceptible a deteriorarse sea la cabeza, produciéndose un traumatismo craneoencefálico.
¿Qué es un traumatismo craneoencefálico (TCE)?
Acá se podría aceptar como válida la definición adoptada en un estudio epidemiológico de San Diego (EU), en el que se acepta como TCE “cualquier lesión física o deterioro funcional del contenido craneal secundario a un intercambio brusco de energía mecánica”. En esta definición sí se tienen en cuenta las causas externas que pueden provocar contusión, conmoción, hemorragia o laceración del cerebro, cerebelo y tallo encefálico hasta la primera vértebra cervical.
Mortalidad elevada
Los traumatismos graves representan una mortalidad elevada y los pacientes que sobreviven a TCE graves y moderados pueden presentar secuelas incapacitantes permanentes. Los efectos persistentes de la anomalía craneal sobre la personalidad y el estado mental pueden ser devastadores para el sujeto y su familia.
Clasificación del TCE
Se realiza teniendo en cuenta el nivel de conciencia medido según la “Glasgow Coma Scale” (GCS). La GSC evalúa tres tipos de respuesta de forma independiente: ocular, verbal y motora. Se considera que un paciente está en coma cuando la puntuación resultante de la suma de las distintas respuestas es inferior a 9. Dificultades a la hora de evaluar al paciente con este método serían el edema de párpados, afasia, intubación, sedación, etc. En función de esta escala diferenciamos:

TCE leves (GCS 14-15)
La presencia de síntomas como pérdida de conciencia, amnesia, cefalea holocraneal, vómitos incoercibles, agitación o alteración del estado mental van a diferenciar un TCE leve de un impacto craneal sin importancia, que permanecería asintomático tras el golpe y durante la asistencia médica. Los TCE leves deben permanecer bajo observación las 24 horas siguientes al golpe. Si existen antecedentes de toma de anticoagulantes o intervención neuroquirúrgica.
TCE moderados (GCS 13-9)
Requieren revisar al paciente mediante el estudio craneal por medio de una tomografía axial computarizada (TAC) y observación hospitalaria a pesar de que la tomografía (TAC) aparezca como normal.
TCE graves (GCS - 9)
Tras la reanimación del paciente, la revisión por medio de la TAC y neurocirugía si la precisara, se requiere el ingreso del accidentado en las unidades de cuidados intensivos.
Atención hospitalaria para TCE le ves y moderados
Los TCE moderados y graves deberían ser trasladados en un primer momento a centros hospitalarios en los que se disponga de servicio de neurocirugía, mientras que los leves solo serían remitidos a estos centros en caso de que presentaran TAC seriados patológicos, fracturas de cráneo, heridas abiertas o aquellos en los que la gravedad de las lesiones extracraneales dificulten seriamente el seguimiento neurológico del paciente.
Atención hospitalaria para TCE potencialmente graves
Se consideran TCE potencialmente graves todo impacto craneal aparentemente leve con probabilidad de deteriorarse neurológicamente en las primeras 48 horas postraumatismo. Precisamente puede existir mayor mortalidad relacionada con este tipo de traumatismos, ya que existe una mayor probabilidad de que sean diagnosticados y tratados de forma inadecuada. Se definen unos marcadores de gravedad en este tipo de TCE, como serían: el mecanismo lesional (caídas, accidentes de tráfico...), la edad (al ser más frecuente en adultos sobre todo mayores de 60 años), pérdida transitoria de la conciencia, la amnesia de duración superior a 5 minutos, agitación, signos de focalidad neurológica, cefaleas y vómitos.
Hemorragias intracraneales
Existen otros problemas asociados a este tipo de traumatismos, sin querer afectar más tus pensamientos y ansias de motociclista, solo deseo agregar lo que sucede dentro de tu cerebro en un TCE, se trata de las hemorragias intracraneales. El riesgo más importante derivado de la aparición de un hematoma extradural (por encima de la membrada llamada duramadre) es el desarrollo de hipertensión intracraneal súbita con compresión rápida de estructuras cerebrales. La tomografía axial computarizada (TAC), establece un diagnóstico claro, localizando la lesión de forma precisa, clasificando las hemorragias como sigue:
Hemorragia epidural aguda
Por ruptura de una arteria de la duramadre, generalmente la arteria meníngea media. Es poco frecuente, pero presenta una elevada mortalidad, por lo que siempre se debe tener presente a la hora del diagnóstico. Se suele asociar con fracturas lineales de cráneo, sobre las áreas parietal o temporal, que cruzan los surcos de la arteria meníngea media (un 75 por ciento de los hematomas epidurales supratentoriales ocurren en la región escamosa del hueso).
Hematoma subdural agudo
Mucho más frecuente que el anterior. Es el resultado de la ruptura de venas comunicantes entre la corteza cerebral y la duramadre, aunque también puede relacionarse con laceraciones cerebrales o lesiones de arterias corticales. Se localiza con más frecuencia en regiones de contragolpe, observándose en la TAC como lesiones hiperdensas yuxtaóseas con forma de semiluna y bordes menos nítidos que el anterior. Su localización más frecuente es en zona parietal, respetando habitualmente los polos frontal y occipital. En más del 80 por ciento de los casos se asocia a lesiones parenquimatosas cerebrales graves, con frecuencia subyacentes, que pueden actuar como foco hemorrágico del hematoma subdural. Por lo tanto, tiene peor pronóstico que el hematoma epidural, debido a las lesiones cerebrales asociadas y al efecto masa, que contribuyen a la aparición de hematoma intracerebral.
Contusión hemorrágica cerebral
Es la más común tras un TCE. Más frecuente en áreas subyacentes a zonas óseas prominentes (hueso frontal inferior, cresta petrosa, etc), se presenta en la TAC como una mezcla de imágenes hipo e hiperdensas intracerebrales debido a múltiples lesiones petequiales dispersas en el área lesionada, asociada con áreas de edema y necrosis tisular. También afecta con cierta frecuencia a la región parasagital, mientras que rara vez se lesionan las regiones occipitales y el cerebelo.
Mecanismo lesional secundario
Dependiente o no del impacto primario, se ponen en marcha una serie de alteraciones sistémicas e intracraneales que agravan o producen nuevas lesiones cerebrales. Entre las primeras, las de mayor repercusión serían las alteraciones hidroelectrolíticas (hipo e hipernatremia), hipotensión, hipoxemia, coagulopatías, infecciones y alteraciones gastrointestinales.
Existen más, mucho más complicaciones, espero que con lo atrás mencionado te convenzas de usar el casco.

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